La plataforma Parar la guerra solicita diálogo para resolver el conflicto y cesar el genocidio en Gaza

El director de cine Javier Fesser (2 fila, c) durante la concentración ‘Hay que parar la guerra en Oriente Medio’, en la plaza de Callao, a 25 de abril de 2026, en Madrid (España).
El director de cine Javier Fesser (2 fila, c) durante la concentración ‘Hay que parar la guerra en Oriente Medio’, en la plaza de Callao, a 25 de abril de 2026, en Madrid (España).
  1. Protestas contra la guerra en Oriente Medio
  2. El llamado a la unión por la paz
  3. Cultura como herramienta de paz
  4. Respaldo internacional al manifiesto

Protestas contra la guerra en Oriente Medio

El colectivo 'Parar la guerra' ha reclamado este sábado una solución basada en el diálogo para el conflicto que afecta a Oriente Próximo, además de pedir el fin del "genocidio" en Gaza. Han subrayado la necesidad de una "alianza fraternal" en contra de los conflictos armados y han anunciado que continuarán manifestándose hasta obtener la paz: "No vamos a parar hasta que las bombas paren".

Bajo el lema 'Hay que parar la guerra en Oriente Medio. No olvidar Gaza', esta organización ha convocado concentraciones en aproximadamente 200 localidades, encabezando una manifestación principal en Madrid. La protesta buscaba exigir el cese inmediato de los bombardeos, un alto el fuego definitivo en la guerra en Irán, el fin del genocidio en Palestina, la paralización de los ataques en Líbano y el reconocimiento efectivo de los derechos del pueblo palestino conforme a la legalidad internacional.

El llamado a la unión por la paz

Joanen Cunyat, portavoz de 'Parar la guerra', afirmó a los medios que se ha iniciado una alianza y una colaboración fraternal entre distintos países, ya que alcanzar la paz solo será posible si todos los implicados se unen. Subrayó que la manifestación coincidió con la presencia de delegaciones negociadoras de Irán y Estados Unidos en Islamabad (Pakistán).

El representante señaló que mantienen su determinación de seguir en la calle en mayo próximo, mientras no se alcance la paz, y reiteró: "No vamos a parar hasta que las bombas paren". Además, enfatizó que el "buen camino" sería otorgar una oportunidad real al diálogo y lograr una solución negociada al conflicto, para lo cual reclama mayor pluralidad, presión y exigencia.

Cunyat lamentó que hasta el momento las posibilidades de diálogo hayan sido "zarandeadas". Respecto a la situación en Gaza y Cisjordania, explicó que "Palestina no tiene condiciones democráticas" y que las acciones en esos territorios se desarrollan a pesar y en contra del genocidio. Reclamó el reconocimiento global de los derechos del pueblo palestino para que puedan gozar de las libertades que disfrutan otros pueblos, indicando que "Israel, Netanyahu, lo está impidiendo".

Cultura como herramienta de paz

Durante el evento se realizaron interpretaciones musicales y lecturas de poemas provenientes de tradiciones iraníes, libanesas, palestinas y hebreas, con el objetivo de destacar la cultura como un recurso para defender la paz y fomentar el hermanamiento entre los pueblos.

Javier Fesser, director de la organización, declaró: "La poesía es más potente que las bombas, la cultura es más potente que la fuerza bruta y el amor es mucho más potente que el odio".

El cineasta señaló que se vive un momento "muy extraño, muy raro, muy difícil de entender", con "la mitad del mundo sufriendo una injusticia inimaginable" mientras otra parte disfruta de la vida cotidiana como invertir en bolsa o acudir a parques de atracciones. Aseguró que "el silencio no es una opción y que hay que estar al lado de quien sufre".

Fesser añadió que el grito colectivo busca transmitir a quienes atraviesan una situación tan terrible que no están solos, que su dolor es compartido y que se sienten tan cercanos a ellos como a hermanos.

Respaldo internacional al manifiesto

La segunda edición del manifiesto 'Hay que parar la guerra en Oriente Medio, no olvidar Gaza', presentada este jueves, cuenta con el apoyo de más de 250 organizaciones, miles de personalidades del ámbito cultural, político y social, además de más de 10.000 firmas ciudadanas procedentes de 15 países, según datos de quienes organizan la iniciativa.

Los portavoces afirmaron que "es una obligación unirnos todos los demócratas, sin distinción de ideologías, credos o siglas, para defender la paz, la legalidad internacional, la resolución dialogada de los conflictos y el multilateralismo".