Jugador autista logra su 1er juego perfecto de bolos de 300 y se hace profesional

El joven Matt Sipes
El joven Matt Sipes

El 25 de marzo marcó un día especial para un joven con autismo que había ingresado recientemente a la Asociación Profesional de Jugadores de Bolos. Ese día consiguió algo que había estado persiguiendo por años: su primer juego perfecto, logrando los 300 puntos.

Para quienes juegan de forma ocasional, conseguir un juego perfecto certificado es muy poco común. Sin embargo, para Matt Sipes, este logro es mucho más que una serie de 12 strikes consecutivos. Es el reflejo de años de esfuerzo constante, concentración y una gran determinación, pese a todos los obstáculos que encontró en el camino.

  1. El comienzo de una pasión
  2. Carrera y logros en el boliche
  3. Un momento lleno de emociones

“Es algo con lo que he soñado toda mi vida”, expresó el exjugador colegial en una entrevista con GNN.

“Finalmente lograrlo se siente casi irreal. Estoy muy agradecido y espero poder inspirar a otros atletas en el espectro.”

El comienzo de una pasión

Matt descubrió desde niño lo mucho que le gustaba el boliche. A sus seis años experimentó por primera vez la emoción de ver caer los bolos y quedó cautivado por el sonido y la sensación de calma que el juego le brindaba. Ese ambiente de pertenencia y tranquilidad fue clave en su vida.

Creciendo en Wood Dale, Illinois, como un niño con TDAH, el boliche se convirtió en su refugio. La diversión y energía que sentía en las pistas le hicieron pedirle a su madre que lo llevara una y otra vez para seguir jugando. Participó en ligas juveniles competitivas y después en el instituto, donde empezó a mostrar su potencial.

Carrera y logros en el boliche

Al terminar el instituto, Matt no tenía claro seguir estudiando. “Pensaba que simplemente conseguiría un trabajo y seguiría jugando en ligas”, compartió en un ensayo para Bowlers Journal. Sin embargo, tras el consejo de su entrenador, decidió probar suerte en un equipo universitario y obtuvo una beca en la Universidad Judson, en Elgin, Illinois, muy cerca de donde creció.

Desde entonces, su carrera tomó un giro importante. Lleva ya 15 años compitiendo en ligas y torneos tanto locales como en ciudades como Las Vegas, Reno y Baton Rouge. Uno de sus mayores logros ha sido participar en los Campeonatos Nacionales y Abiertos de la Asociación Profesional de Jugadores de Bolos.

Un momento lleno de emociones

Para Matt, enfrentarse a un nivel profesional es una motivación constante. “Competir a ese nivel me hace sentir que mi trabajo duro está dando frutos. Y es genial, a veces, jugar al lado de los profesionales”, contó con entusiasmo.

Su madre, Christine Sipes, vivió con emoción el instante en que él lanzó el último strike para completar el juego perfecto en Wood Dale Bowl. “No se trataba solo de la puntuación, sino de ver cómo todo su esfuerzo, su resistencia y su amor por el deporte se unieron en un momento inolvidable”, expresó.

A sus 23 años, Matt confiesa que “el boliche me ha ayudado a ser la persona que soy hoy.” Además, está ansioso por continuar creciendo, apoyar a otros atletas en su camino y descubrir hasta dónde puede llegar mientras se prepara para la PBA.