sábado. 25.06.2022

Cuando una mujer encontró hace poco un bulto en el cojín de una silla que había recibido gratis a través de una web, pensó que era una almohadilla térmica que alguien con problemas de espalda le había metido.

Pero cuando Vicky Umodu de Colton en California abrió la cremallera de la tapa, sacó una docena de sobres de dinero en efectivo.

Ella le gritó a su hijo: "tenemos que llamar al señor", y rápidamente le devolvió hasta el último céntimo, asegurando que jamás se le hubiera ocurrido quedarse con el dinero.

El dinero encontrado ascendía a más de 30.000euros, que la familia cree que el difunto dueño de la silla ocultó para ahorrar.

La Sra. Umodu recibió 2.000 euros como recompensa por su buena acción, dinero que usará para comprar un frigorífico nuevo.

“Dios ha sido amable conmigo y con mis hijos”, dijo Umodu a los periodistas. “Todos están vivos y bien, tengo tres hermosos nietos, entonces, ¿qué más puedo pedirle a Dios?