Compuestos del cannabis ayudan a reducir colesterol y proteger el hígado graso

La ciencia ha abierto una puerta nueva para combatir la enfermedad hepática grasa, una de las más peligrosas y comunes en el mundo. Investigadores han descubierto que ciertos componentes naturales del cannabis pueden reducir de forma notable la grasa y el colesterol en el hígado, mejorando además el metabolismo energético del cuerpo.

El foco está en dos sustancias no psicoactivas: cannabidiol (CBD) y cannabigerol (CBG). Estos compuestos no provocan efectos eufóricos y actúan reforzando la capacidad del hígado para gestionar la energía y limpiar las toxinas de manera más eficiente.

La investigación, publicada en el British Journal of Pharmacology, propone un tratamiento natural para la enfermedad hepática esteatósica asociada a la disfunción metabólica (MASLD), un problema que afecta a uno de cada tres adultos y está vinculado a la obesidad, la hipertensión y la resistencia a la insulina.

  1. Mejorar la salud hepática con CBD y CBG
  2. Impulso energético y limpieza en las células
  3. Comparativa de beneficios entre CBD y CBG

Mejorar la salud hepática con CBD y CBG

Con técnicas avanzadas, el equipo liderado por el profesor Joseph Tam ha comprobado que estos cannabinoides no solo reducen la acumulación de grasas dañinas, sino que también mejoran el funcionamiento interno del hígado. Esta mejora se debe a un proceso denominado ‘remodelación metabólica’ que optimiza su rendimiento.

Tal como explicó Tam en un comunicado, uno de los hallazgos clave fue el aumento de las reservas de energía hepática. Además, estos compuestos activan las catepsinas, enzimas que actúan como un equipo de limpieza dentro de los lisosomas, los centros encargados de descomponer los residuos celulares.

Impulso energético y limpieza en las células

El CBD y el CBG elevan los niveles de fosfocreatina, una molécula que funciona como batería de respaldo para el hígado cuando está sometido a estrés, en especial por dietas ricas en grasas. Este hallazgo es novedoso porque el órgano no suele depender mucho de este sistema energético.

El profesor Tam afirma que “nuestros hallazgos identifican un nuevo mecanismo por el cual el CBD y el CBG mejoran la energía hepática y la función lisosomal”. Esta doble acción mejora la gestión de los lípidos en el hígado, haciendo de estos cannabinoides potenciales tratamientos para la MASLD.

Comparativa de beneficios entre CBD y CBG

Ambos compuestos lograron disminuir de manera importante lípidos nocivos, como triglicéridos y ceramidas, que se relacionan con la inflamación hepática y resistencia a la insulina. Sin embargo, cada cannabinoide aportó beneficios específicos.

Mientras que CBD y CBG regularon los niveles de azúcar en sangre y mejoraron la eliminación de glucosa, el CBG destacó por su mayor impacto en la reducción de la masa grasa corporal y en la mejora de la sensibilidad a la insulina. Además, el CBG mostró ser más efectivo para bajar el colesterol total y el LDL, conocido como colesterol “malo”.

Aunque la investigación es prometedora, los expertos insisten en que hacen falta más estudios para aplicar estos resultados en el tratamiento clínico de pacientes con MASLD.