Relacionan un tipo de colesterol más dañino con riesgo cardiovascular en diabetes 1

Las personas que padecen esta enfermedad presentan un aumento de lipoproteínas de baja densidad.
El equipo investigador a cargo del estudio.
El equipo investigador a cargo del estudio.

 

Una investigación encabezada por el Instituto de Investigación Sant Pau (IR Sant Pau), el Hospital de Sant Pau de Barcelona y el Ciberdem ha identificado que un perfil lipídico más perjudicial podría ser responsable de parte del riesgo cardiovascular en pacientes con diabetes tipo 1 bien controlada.

El estudio, publicado en la revista 'Frontiers in Endocrinology', indica que quienes tienen diabetes tipo 1, aunque mantengan un buen control glucémico y niveles de colesterol normales, muestran un incremento en las lipoproteínas de baja densidad pequeñas y densas (sdLDL), según un comunicado de Sant Pau emitido este viernes.

Este hallazgo aporta una explicación "mecanística" sobre el riesgo cardiovascular residual y subraya la importancia de superar las evaluaciones convencionales de colesterol.

La investigación evaluó el perfil lipídico de 69 personas con diabetes tipo 1 de larga duración, más de 20 años con la enfermedad y buen control glucémico, comparándolo con un grupo sin diabetes.

Los pacientes con diabetes presentaron menores niveles de colesterol LDL total, pero mostraron una concentración mayor de sdLDL y una proporción elevada de estas partículas, las cuales penetran más fácilmente en la pared arterial, permanecen más tiempo en circulación y contribuyen a la acumulación de grasa.

Además, el estudio señala que la administración subcutánea de insulina produce una distribución diferente a la fisiológica, con menos efecto directo sobre el hígado. Esto podría alterar la producción y transformación de lipoproteínas, aumentando la presencia de partículas más pequeñas.

Los resultados confirman que la diabetes tipo 1 está relacionada con cambios en la calidad de las lipoproteínas, que suelen pasar desapercibidos en la práctica clínica habitual y resultan "clave" para explicar el riesgo cardiovascular residual.