Un fármaco inmunitario demuestra que refuerza la vacuna contra el VIH

Archivo - Recreación del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH).
Archivo - Recreación del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH).

El tratamiento anti PD-1, empleado para reactivar el sistema inmunitario, podría tener aplicaciones más allá del VIH. Los investigadores señalan que su potencial podría trasladarse a vacunas frente a otros virus y a enfermedades como el cáncer.

Un estudio liderado por IrsiCaixa, centro impulsado conjuntamente por la Fundación La Caixa y la Conselleria de Salud de la Generalitat, ha mostrado que la combinación de una vacuna terapéutica con un tratamiento que reactiva el sistema inmunitario refuerza la respuesta de las células encargadas de eliminar el VIH.

  1. Resultados principales del trabajo
  2. El papel de PD-1 en las células T
  3. Efecto del bloqueo de PD-1 tras la vacunación
  4. Diferencias según el estadio de la infección
  5. PD-1 como posible biomarcador

Resultados principales del trabajo

Los resultados, publicados en eBioMedicine, apuntan a que la eliminación completa del VIH requerirá una combinación de varias terapias. En este contexto, el tratamiento anti PD-1 se presenta como una herramienta que podría ayudar a avanzar hacia ese objetivo.

El equipo destaca la relevancia de combinar vacunas e inmunoterapias. Según los investigadores, el efecto conjunto puede potenciar el sistema inmunitario y aumentar su capacidad para combatir no solo el VIH, sino también otros virus y enfermedades como el cáncer.

El papel de PD-1 en las células T

La molécula PD-1 está presente en las células T del sistema inmunitario y actúa como un freno natural del organismo. Su función es evitar que el sistema inmunitario ataque células sanas del propio cuerpo.

El primer autor del artículo, Miguel Marín, explica que se trata de un mecanismo de autoprotección esencial, pero que en situaciones en las que se necesita una actividad inmunitaria muy intensa puede resultar contraproducente.

Efecto del bloqueo de PD-1 tras la vacunación

Para evaluar el impacto de esta estrategia, se analizaron muestras de personas con VIH que habían participado en el ensayo de la vacuna BCN01. En el laboratorio, las muestras se trataron con anti PD-1. Todas las personas incluidas habían iniciado el tratamiento antirretroviral de forma muy precoz.

Los resultados indican que el bloqueo de PD-1 aumenta el número y la funcionalidad de las células T CD8+ específicas del VIH inducidas por la vacuna.

Diferencias según el estadio de la infección

En personas tratadas en fases más avanzadas de la infección por VIH también se observó un incremento de células T específicas del virus tras el bloqueo de PD-1. Sin embargo, en estos casos aparecieron otros frenos inmunitarios, como TIM-3, que también deberían bloquearse de forma conjunta.

Este hallazgo respalda el potencial de combinar distintas inmunoterapias según el estadio de la infección y el momento de inicio del tratamiento.

PD-1 como posible biomarcador

El estudio añade que, cuanto mayor es la presencia de PD-1 en las células T CD8+, más intensa resulta la respuesta al bloqueo de esta molécula.

Este patrón sugiere que PD-1 podría emplearse como biomarcador para identificar a las personas que podrían beneficiarse de este tipo de tratamiento después de la vacunación.