Sanidad anuncia plan nacional integral contra la obesidad en próximos meses

La Alianza por la Obesidad solicita también recursos financieros para nuevos tratamientos farmacológicos

Sanidad se compromete a lanzar en 'meses' un plan nacional de atención integral a la obesidad
Sanidad se compromete a lanzar en 'meses' un plan nacional de atención integral a la obesidad

 

Pilar Aparicio, coordinadora de la Estrategia para el Abordaje de la Cronicidad en el Sistema Nacional de Salud (SNS), ha anunciado que en los próximos meses se pondrá en marcha un plan integral para el manejo de la obesidad. Esta iniciativa responde a la petición realizada por pacientes y profesionales agrupados en la Alianza por la Obesidad, así como a la necesidad de financiar los nuevos medicamentos disponibles.

Con motivo del Día Mundial de la Obesidad, celebrado el 4 de marzo, la organización celebró en Madrid la jornada 'Avances clínicos y retos compartidos para la mejora del abordaje de la obesidad'. Entre los participantes destacó el presidente electo de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), el doctor Francisco Tinahones.

Según Tinahones, las actuales estrategias sobre la obesidad son demasiado simplistas y no han logrado reducir su prevalencia, lo que indica fallos en el enfoque aplicado. Esta idea fue respaldada por Federico Luis Moya, presidente de la Asociación Nacional de Personas que viven con Obesidad (ANPO).

Moya sostiene que España requiere una estrategia nacional integral que incluya el reconocimiento oficial de la obesidad como enfermedad crónica. También debe contemplar un protocolo para detección temprana, unidades especializadas en cada comunidad autónoma, acceso igualitario a tratamientos eficaces, prioridad en cirugía bariátrica, formación específica para profesionales y campañas contra estigmas para fomentar la prevención.

Cribados, prevención y apoyo

César Hernández, director general de la Cartera Común de Servicios del SNS y Farmacia, destacó la necesidad de invertir en cribados, prevención y acompañamiento, integrándolos en un plan global que aborde la obesidad como un problema de salud pública.

Hernández fue consultado sobre los nuevos fármacos para la obesidad, cuyo acceso no está financiado, lo que genera una barrera para los pacientes, según Tinahones. Estos fármacos permiten una reducción del peso corporal del 15% y disminuyen en un 20% el riesgo cardiovascular, pero su coste impide que sean accesibles para muchos.

Ante esta situación, algunos médicos se ven obligados a derivar a sus pacientes directamente a cirugía bariátrica, lo que atribuyen en parte al estigma social. La obesidad es una enfermedad crónica y multifactorial, y el beneficio de estos medicamentos es uno de los avances más importantes del siglo XXI.

El doctor Diego Bellido, presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO), subrayó la urgencia de contar con un plan nacional que reconozca la obesidad como enfermedad crónica, garantice un tratamiento equitativo, integre diagnóstico precoz y refuerce la Atención Primaria, todo ello con coordinación interministerial.

Objetivos claros y alcanzables

Hernández recordó que el gasto sanitario total ronda los 100.000 millones de euros, de los cuales los medicamentos representan alrededor del 25%. La inversión debe dirigirse a objetivos concretos y medibles, evitando destinar recursos solo a financiar fármacos sin una estrategia global.

Las comunidades autónomas, con competencias en el área sanitaria, deben compartir las mejores prácticas para asegurar un sistema equitativo. Hernández planteó la necesidad de una solución que abarque a toda la sociedad y no únicamente a grupos específicos.

Destacó el valor del diálogo para consensuar decisiones que impulsen una transformación integral del sistema, que, según Aparicio, está en mejor disposición de lo que se percibe, con una mayor integración y menos fragmentación.

Antes del lanzamiento del plan de obesidad, la Estrategia de Cronicidad, aprobada el verano anterior, ya aborda aspectos clave como la adecuación en la práctica clínica para esta y otras enfermedades crónicas.

Más evidencias para la financiación de nuevos tratamientos

Aparicio afirmó que, aunque no se restringe el uso de nuevos medicamentos para la obesidad, antes de financiar estos tratamientos se requiere más evidencia científica. Dado que es una posible intervención para un gran número de personas, es necesario contar con indicaciones claras y evaluar riesgos.

Se enfatizó la importancia de que la financiación sea justa y sostenible, considerando que no solo es un problema de España, sino un reto global. La responsabilidad también recae en la industria farmacéutica para establecer precios adecuados.

Aparicio remarcó la urgencia de incorporar estas nuevas herramientas, aunque su implantación requiere tiempo y negociaciones, tal como ocurrió con las terapias CAR-T. Se prevé una priorización en el acceso, similar a la experiencia con el tratamiento de la hepatitis C, subrayando el papel fundamental de las políticas públicas.

La jornada contó asimismo con la participación de Francisca Guerra, técnica del Servicio de Atención Primaria del Servicio Canario de Salud; Sagrario Pérez, subdirectora general de Estilos de Vida Saludable de la Xunta de Galicia, quien calificó la obesidad como un fracaso; además del doctor Juan González, del Grupo de Trabajo de Diabetes, Obesidad y Nutrición de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI); Juan Carlos Julián, director de la Federación Nacional de Asociaciones para la Lucha Contra las Enfermedades del Riñón (ALCER); la doctora Paola Martínez, presidenta de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia en Aragón (SEMG Aragón); y el doctor Josep Vergés, presidente de la Fundación Internacional de la Artrosis (OAFI).