Estudio "pionero" en España avala trasfundir sangre de cordón a prematuros

Miquel Alsina, Elisabet Rotela, Sílvia Buenestado, Jesús Fernández y Antoni Castells.
Miquel Alsina, Elisabet Rotela, Sílvia Buenestado, Jesús Fernández y Antoni Castells.

El Hospital Clínic de Barcelona y el Banc de Sang i Teixits (BST) acaban de dar un paso clave: un ensayo clínico ha confirmado que las transfusiones de sangre de cordón umbilical en bebés prematuros extremos son viables. Se trata de un avance que busca recortar riesgos ligados a la prematuridad y abrir una vía asistencial más adaptada a estos recién nacidos.

El resultado llega tras un trabajo presentado en el Congreso de Sociedades Europeas de Neonatología de Belgrado (Serbia). El mensaje es directo: el procedimiento se puede hacer y el circuito asistencial entre hospital y banco de cordón funciona en condiciones reales, con la vista puesta en el siguiente salto que se prepara para 2026.

  1. Ensayo pionero del Hospital Clínic y el BST
  2. Prematuros extremos y anemia: por qué tantas transfusiones
  3. El ensayo del Clínic: datos, viabilidad y seguridad
  4. Próximo paso: estudio multicéntrico en 2026
  5. Testimonios tras la transfusión
  6. Falta de donantes: el gran freno del cordón
  7. Otros usos potenciales de la sangre de cordón

Ensayo pionero del Hospital Clínic y el BST

Un ensayo clínico del Hospital Clínic de Barcelona y el Banc de Sang i Teixits (BST) ha confirmado la viabilidad de transfundir sangre de cordón umbilical a bebés prematuros extremos. El estudio se considera "pionero" en España y se sitúa como el segundo en el mundo con este enfoque.

La investigación se dio a conocer en una rueda de prensa celebrada este jueves. El anuncio refuerza una idea central: la sangre de cordón podría ayudar a reducir complicaciones asociadas a la prematuridad en la retina, los pulmones y los intestinos, tal como ya apuntó un trabajo publicado en Italia en 2025.

Equipo impulsor y presentación de resultados

La explicación pública contó con el director médico del Hospital Clínic, Antoni Castells; el adjunto del Servicio de Neonatología e impulsor del estudio, Miquel Alsina, y el director del Banco de Cordón del BST, Jesús Fernández. La presentación se enmarcó en un momento clave para la neonatología, con atención internacional puesta en nuevas estrategias de soporte para la prematuridad extrema.

El trabajo se presentó en el Congreso de Sociedades Europeas de Neonatología de Belgrado (Serbia). El foco se mantuvo en un objetivo claro: validar el procedimiento y consolidar un circuito clínico real entre el hospital y el banco de cordón.

Prematuros extremos y anemia: por qué tantas transfusiones

Los bebés prematuros extremos, nacidos antes de las 28 semanas de gestación, presentan anemia en un 80-90% de los casos. Además, necesitan transfusión de sangre en cerca del 65% de las ocasiones, una cifra que se eleva hasta el 90% en quienes nacen antes de las 26 semanas.

Estas cifras presionan a las unidades neonatales y obligan a tomar decisiones rápidas. En este contexto, cualquier alternativa segura que se adapte mejor a la fisiología del recién nacido prematuro gana interés clínico.

Riesgos de la sangre de adultos por sobreexposición

En la práctica actual, las transfusiones se realizan con sangre de adultos, que tienen niveles más altos de oxígeno en la hemoglobina. Esa diferencia puede generar una sobreexposición de oxígeno en el bebé prematuro.

Según lo expuesto, esa sobreexposición puede favorecer complicaciones como retinopatía (ROP), broncodisplasia pulmonar (BDP) o enterocolitis necrotizante (ECN), entre otras. El reto consiste en mantener el soporte transfusional sin aumentar riesgos evitables.

Hemoglobina fetal (HbF): la diferencia de la sangre de cordón

La sangre de cordón contiene hemoglobina fetal (HbF). Este tipo de hemoglobina ayuda a evitar la sobreexposición antes descrita, al conservar un perfil sanguíneo potencialmente más adecuado para el bebé.

En términos prácticos, el planteamiento apunta a un objetivo sencillo: acercar la transfusión a lo que el bebé prematuro “espera” por su etapa de desarrollo. ¡Atención! El interés no está en una promesa rápida, sino en confirmar beneficios sostenidos con evidencia clínica.

El ensayo del Clínic: datos, viabilidad y seguridad

El ensayo del Clínic contó con la participación de 41 bebés extremadamente prematuros con anemia. Los resultados han confirmado la viabilidad del procedimiento y han ratificado que el circuito asistencial del hospital y el BST es "factible y seguro", en palabras de su impulsor, Miquel Alsina.

Este punto es decisivo: no solo importa el producto, también el proceso. La coordinación entre la asistencia hospitalaria y la disponibilidad del banco de cordón marca la diferencia cuando el margen de tiempo es corto.

Primer uso en España y contexto internacional

El entorno del Clínic y el BST es el primero en el que se ha usado esta sangre en casos reales en España. A escala global, queda como el segundo en el mundo tras el estudio italiano, lo que sitúa a Barcelona en el mapa de esta línea de trabajo.

Además, se indicó que está en marcha otro estudio piloto en Países Bajos y que también se trabaja en este ámbito en Alemania y Suecia. El interés se extiende, pero la evidencia aún se encuentra en una fase temprana y requiere más confirmación.

Próximo paso: estudio multicéntrico en 2026

Tras superar la fase I, el siguiente paso previsto es un estudio multicéntrico con 6 maternidades del área de Barcelona. El inicio está planteado para 2026, aunque permanece pendiente de financiación.

La meta del nuevo diseño es clara: ratificar beneficios a largo plazo de la sangre de cordón una vez demostrada su seguridad. Si los resultados acompañan, podría abrirse la puerta a su incorporación a la práctica clínica.

Seis maternidades del área de Barcelona

La ampliación a seis maternidades permitiría observar el procedimiento en más escenarios y con mayor diversidad de casos. Ese salto de escala ayuda a validar si el circuito asistencial se sostiene fuera de un único centro.

El planteamiento mantiene el orden lógico: primero seguridad, después beneficios sostenidos, y finalmente posible integración clínica. ¡Urgente! La financiación aparece como el punto crítico que puede acelerar o frenar el calendario.

Testimonios tras la transfusión

Durante el acto también intervinieron Sílvia Buenestado y Elisabet Rotela, madres de un bebé participante en el estudio. Sus palabras pusieron el foco en la experiencia real, más allá de los datos.

En un contexto tan sensible como la prematuridad extrema, estos relatos suelen reforzar un aspecto clave: la confianza en el equipo y en el proceso, cuando cada decisión pesa.

Agradecimiento y evolución del bebé

Ambas madres insistieron en su agradecimiento a los profesionales y a la madre donante. Ese reconocimiento se vinculó directamente con el valor de la donación y con el esfuerzo coordinado entre hospital y banco.

También aseguraron que después de la transfusión todo fue "muy bien". El mensaje se suma a la idea principal del ensayo: el procedimiento se ha podido aplicar y seguir en un marco controlado.

Falta de donantes: el gran freno del cordón

El director del Banco de Cordón, Jesús Fernández, recordó que el uso de sangre de cordón, tanto en bebés prematuros como en otras terapias, depende siempre de la disponibilidad en los bancos. Esa disponibilidad ha ido a la baja durante la última década.

Este punto actúa como cuello de botella: aunque el interés clínico crezca, sin unidades suficientes la aplicación real se limita. La donación se convierte así en una pieza esencial para que el circuito asistencial sea sostenible.

De 2016 a 2025 y objetivo para 2026

Según las cifras expuestas, en 2016 la cifra anual de donantes estaba cerca de las 5.000. En 2025 no superó las 1.200, pese a que el BST se había fijado el objetivo de alcanzar las 1.500.

Ese objetivo de 1.500 se mantiene de cara a 2026. El dato marca una referencia concreta y medible, en un momento en el que cada donación puede traducirse en oportunidades terapéuticas.

Por qué cae la donación

Fernández atribuyó el descenso "drástico" a varios factores. Entre ellos, la baja natalidad, el desconocimiento y el impacto de la pandemia de Covid-19.

También señaló, más recientemente, la aparición de bancos privados, si bien no se dispone de cifras exactas sobre cuánto influye ese factor. El resultado es el mismo: menos unidades disponibles en bancos públicos y más presión sobre el sistema.

Otros usos potenciales de la sangre de cordón

Más allá del uso en prematuros, se indicó que la sangre de cordón tiene potencial para emplearse en trasplantes y en terapias para la leucemia. También se mencionaron terapias avanzadas en cáncer o infecciones y enfermedades del endometrio, entre otros campos.

Este abanico de aplicaciones mantiene el interés científico activo. Aun así, el punto de partida continúa siendo el mismo: disponer de donaciones suficientes y validar cada indicación con ensayos y protocolos claros.

Terapias y nuevo ensayo en artrosis de rodilla

Además, se anunció que en breve empezará un ensayo clínico para estudiar el potencial en artrosis de rodilla muy severa. El enfoque se basa en el uso de plasma rico en plaquetas de la sangre de cordón.

El anuncio refuerza la idea de que la sangre de cordón no se limita a una sola línea terapéutica. ¡Importante! Todo vuelve a una misma necesidad: aumentar conocimiento y disponibilidad para que estas opciones no se queden en papel.