Extracto de granada podría reducir inflamación y riesgo cardiovascular

 Foto by Sahand Babal
Foto by Sahand Babal

Un extracto de granada con alto contenido en punicalagina, un antioxidante presente sobre todo en esta fruta, se asocia con mejoras en inflamación y presión arterial en adultos mayores.

Los datos proceden de un ensayo clínico realizado en Reino Unido por equipos de la Universidad Metropolitana de Manchester, el Instituto de Investigación Médica Queen's y la Universidad de Edimburgo.

El trabajo, publicado en 'Nutrients', evaluó el efecto de un extracto rico en polifenoles y punicalagina durante 12 semanas en personas de 55 a 70 años, con peso normal y con sobrepeso.

  1. Diseño del estudio y participantes
  2. Qué se midió durante las 12 semanas
  3. Resultados en inflamación y presión arterial
  4. Lectura clínica y contexto del envejecimiento
  5. Limitaciones del ensayo y necesidad de más estudios

Diseño del estudio y participantes

El ensayo incluyó a 86 adultos de entre 55 y 70 años. De ese total, 76 completaron el seguimiento. Las personas se repartieron en dos grupos.

Durante 12 semanas, un grupo tomó a diario cápsulas placebo. El otro recibió cápsulas idénticas con extracto de granada elaborado a partir de frutas cultivadas en Alicante y Murcia, con un 30 por ciento de punicalagina y un 50 por ciento de polifenoles.

Qué se midió durante las 12 semanas

A lo largo del periodo de intervención se hicieron mediciones periódicas de presión arterial, parámetros antropométricos y análisis de sangre. También se evaluaron marcadores inflamatorios en suero, glucosa y niveles de lípidos.

Al inicio, aunque se trataba de una población aparentemente sana y sin patologías diagnosticadas, el estudio indica que un número relevante presentaba marcadores inflamatorios elevados y presión arterial sistólica alta.

Resultados en inflamación y presión arterial

Según los resultados, el grupo que recibió el extracto de granada mostró una reducción de interleucina-6 (IL-6), considerada un marcador central de inflamación crónica vinculada al envejecimiento.

También descendió la citocina inflamatoria IL-1B. Además, la presión arterial sistólica bajó en -5,22 mmHg, un cambio descrito como clínicamente relevante y asociado a una disminución aproximada del 10 por ciento en el riesgo de eventos cardiovasculares.

En comparación con el placebo, se observó una dirección antiinflamatoria con tendencias favorables en CRP y TNF-a, aunque sin alcanzar significación estadística.

Lectura clínica y contexto del envejecimiento

Juan José Cervantes, urgenciólogo del Hospital Reina Sofía de Murcia y médico especialista en medicina regenerativa, integrativa y antienvejecimiento, señaló que estos hallazgos sitúan a la punicalagina como un elemento de interés dentro de un enfoque integral de envejecimiento saludable.

El estudio recuerda que la inflamación crónica de bajo grado puede mantenerse durante meses o años sin síntomas claros. Aun así, se asocia con pérdida de función en procesos fisiológicos y patológicos, además de un deterioro progresivo de tejidos y órganos.

También se relaciona con el desarrollo de enfermedades como diabetes, problemas cardíacos, cáncer, trastornos autoinmunes o deterioro cognitivo, lo que incrementa la morbilidad en adultos mayores y afecta al envejecimiento saludable.

Limitaciones del ensayo y necesidad de más estudios

Los investigadores concluyen que el extracto de granada rico en punicalagina puede funcionar como una estrategia no farmacológica con potencial para apoyar un envejecimiento saludable.

Al mismo tiempo, se subraya la necesidad de estudios adicionales y de mayor duración para abordar las limitaciones del seguimiento de tres meses, incluida la sobrerrepresentación de participantes con peso normal.