Detectan bacterias de tuberculosis humana en hábitats naturales de gorilas en Congo

Un gorila en libretad del Congo.
Un gorila en libretad del Congo.
  1. ADN de Mycobacterium tuberculosis en gorilas
  2. Metodología innovadora con esponjas

ADN de Mycobacterium tuberculosis en gorilas

Un grupo internacional de investigadores, con participación de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), ha identificado ADN ambiental de Mycobacterium tuberculosis, la bacteria que causa la tuberculosis en humanos, en hábitats naturales de gorilas en la República Democrática del Congo.

El hallazgo, difundido por la Unidad de Cultura Científica de la UCM y publicado en la revista Emerging Microbes & Infections, se basó en el análisis de 178 muestras ambientales tomadas en hospitales, comunidades locales, centros de rehabilitación para primates y parques nacionales. Se detectó ADN de la bacteria en más de un tercio de las muestras.

Los científicos señalaron que la existencia de patrones genéticos comunes entre humanos y gorilas apunta a una posible transmisión entre especies, lo que subraya la necesidad de implementar estrategias de control integradas.

Según el investigador Lucas Domínguez, de la Facultad de Veterinaria y del centro Visavet de la UCM, es la primera vez que se identifica genética de tuberculosis en gorilas libres, con importantes repercusiones para la conservación de estas especies en estado crítico.

Este trabajo se ha desarrollado en el marco de una colaboración internacional público-privada que incluye a instituciones europeas y africanas, entre ellas el Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos de la Universidad de Castilla-La Mancha, el Centro Nacional de Microbiología, los Laboratoires de Microbiologie Clinique de Francia, y las universidades congoleñas Cinquantenaire de Lwiro y Kinshasa, además de la UCM.

Metodología innovadora con esponjas

El centro Visavet de la UCM diseñó y validó una novedosa técnica de muestreo ambiental basada en esponjas, que emplea el análisis de ADN ambiental (eDNA). Este procedimiento, bioseguro y no invasivo, ha permitido detectar material genético de la bacteria en superficies, excrementos y entornos, sin necesidad de manipular a los animales. Además, se aplicaron técnicas moleculares avanzadas para detectar y caracterizar el patógeno.

Marta Pérez Sancho, investigadora de la UCM, resaltó que este método resulta sensible y accesible, especialmente útil en lugares donde el contacto directo con los animales es limitado, abriendo nuevas oportunidades para la vigilancia epidemiológica.

El proyecto contó con la colaboración de empresas españolas como Genetic Analysis Strategies S.L., responsable del diseño tecnológico, y Maeva Servet S.L., encargada de su validación. También participó el Laboratorio de Tuberculosis en Mamíferos de la Organización Mundial de Sanidad Animal, adscrito a Visavet, con Beatriz Romero como representante.

La Unidad de Cultura Científica enfatiza que este estudio es un ejemplo del modo en que la cooperación entre entidades públicas, centros de investigación, hospitales y organizaciones internacionales aborda retos complejos en salud global bajo el enfoque "One Health".