Especialista indica que el hantavirus "no representa un desastre global"

Imagen del catedrático de Medicina y Salud Pública, Universitat de València, José María Martín Moreno
Imagen del catedrático de Medicina y Salud Pública, Universitat de València, José María Martín Moreno

El catedrático de Medicina y Salud Pública de la Universitat de València, José María Martín Moreno, ha señalado que el hantavirus no representa una catástrofe a nivel mundial, aunque ha advertido sobre la importancia de no minimizar la situación. Además, ha pedido a los políticos que realicen una comunicación efectiva, coordinen esfuerzos y colaboren entre administraciones en beneficio de la ciudadanía.

En declaraciones a Europa Press Televisión, Martín Moreno explicó que el hantavirus es un conjunto de virus con diferentes grados de gravedad, que generalmente no se transmite con facilidad de persona a persona. La principal vía de transmisión es a través de la orina y excrementos de los roedores. En el caso específico del crucero MV Hondius, afectado por una cepa del virus de los Andes, la contagiosidad entre humanos existe, pero es limitada y depende de un contacto muy cercano e intenso.

El especialista insistió en que esta situación requiere prudencia y rigor. Si se siguen los protocolos sanitarios, como la protección de trabajadores portuarios, la realización de pruebas PCR y la segregación de pasajeros con síntomas, el riesgo de contagio es bajo. En cuanto a la cuarentena, recomendó un aislamiento de 45 días, ya que el periodo de incubación puede llegar hasta 56 días, subrayando que las mutaciones virales podrían cambiar el panorama.

  1. Hantavirus y sus características
  2. Medidas y protocolos en puertos
  3. Importancia de la coordinación política
  4. Diferencias con otras enfermedades y recomendaciones

Hantavirus y sus características

Martín Moreno detalló que el hantavirus no es una enfermedad nueva, sino una familia viral de la que algunas cepas pueden presentar mayor gravedad. En el caso que afecta al crucero, la cepa de los Andes tiene capacidad limitada para transmitirse entre personas, hecho demostrado en un brote ocurrido durante una fiesta con contacto muy estrecho y prolongado, incluidos intercambios de saliva y relaciones sexuales. También mencionó el caso del médico del barco que contrajo el virus por proximidad al atender a un paciente.

Medidas y protocolos en puertos

El especialista enfatizó que la llegada del crucero a las Islas Canarias debe gestionarse con estricta prudencia, aplicando protocolos que incluyen controles sanitarios exhaustivos para garantizar la seguridad de todos, evitando que los pasajeros desembarquen sin pasar un filtro sanitario. Estas medidas aseguran la protección tanto de los viajeros como del personal portuario, permitiendo evitar la propagación del virus.

Además, subrayó la importancia de que los profesionales que atienden a los infectados usen equipos de protección individual y que todo el personal mantenga una actitud rigurosa, profesional y humana al prestar asistencia a los afectados.

Importancia de la coordinación política

Martín Moreno hizo un llamado claro para que los responsables políticos mantengan una comunicación abierta y efectiva, coordinando esfuerzos a nivel administrativo para actuar en conjunto. Considera esta colaboración esencial para el bien común de la población, especialmente ante situaciones sanitarias complejas como esta, donde la profesionalidad y el rigor deben imperar en todas las fases de la gestión.

Diferencias con otras enfermedades y recomendaciones

Al comparar el hantavirus con la Covid-19, el catedrático indicó que son virus diferentes, con niveles de transmisión y mortalidad distintos. El hantavirus tiene una letalidad mayor en casos individuales, pero no debe generar alarma para la población general si se controla adecuadamente. Recomendó mantener las medidas básicas de higiene habituales y estar preparados con planes de emergencia para afrontar futuras situaciones similares.

Finalmente, puntualizó que la preocupación no debe paralizar, sino motivar una actuación con responsabilidad, serenidad y profesionalismo. La clave está en ocuparse del problema con protocolos seguros y en que la sociedad se informe a través de fuentes confiables, evitando la alarma innecesaria.