Ho-Wang Lee, virólogo descubridor del hantavirus, lo nombró como un río de Corea

Ho-Wang Lee, virólogo descubridor del hantavirus, lo nombró como un río de Corea
Ho-Wang Lee, virólogo descubridor del hantavirus, lo nombró como un río de Corea

El hantavirus ha vuelto a captar la atención de la población, que aún tiene fresco el recuerdo de la pandemia de covid. Palabras como mascarillas, epidemiólogos y pandemia están de nuevo en los titulares, y con ellas regresa cierta preocupación. Aunque los especialistas insisten en que el hantavirus no se contagia con la facilidad del coronavirus, el temor persiste debido a su alta letalidad, que hace temer episodios como cuarentenas o medidas estrictas de convivencia.

El origen de este virus es bien conocido, a diferencia del covid, cuyo nacimiento aún es motivo de debate y misterio. La historia del hantavirus está ligada a la dedicación de Ho-Wang Lee, un virólogo surcoreano que vivió de cerca la guerra y observó cómo una enfermedad sin nombre causaba la muerte de muchos soldados durante el conflicto en Corea. Este desconocido mal llamó su atención y motivó su investigación.

Lee trabajó pacientemente, capturando ratones salvajes cerca del río Hantaan y analizando minuciosamente sus tejidos hasta descubrir que el llamado virus Hantaan era el responsable de la fiebre hemorrágica viral que asolaba a los soldados. Este hallazgo se produjo en 1976, décadas después de los episodios fatales ocurridos en la guerra, cuando los roedores se encontraban principalmente en la región del río Hantan, en el centro-oeste de Corea.

  1. Cómo se transmite el hantavirus
  2. Impacto del virus en la guerra de Corea
  3. El legado de Ho Wang Lee
  4. Vacuna y su disponibilidad

Cómo se transmite el hantavirus

El contagio del virus Hantaan ocurre cuando partículas contaminadas con el virus, provenientes de la orina, saliva o excrementos de ciertos roedores, se dispersan en el aire y son inhaladas. Curiosamente, durante el proceso de investigación para aislar el virus, Lee y su equipo llegaron a enfermar, ya que entonces no se contaba con las estrictas medidas de bioseguridad que existen hoy.

Este mecanismo de contagio explica que la enfermedad no se propague entre personas con la misma facilidad que el coronavirus, aunque sus efectos pueden ser graves. La inhalación de estas partículas es el punto clave para el desarrollo de la infección en humanos.

Impacto del virus en la guerra de Corea

Según un reporte publicado por The Telegraph, entre 1951 y 1953, más de 3.000 soldados coreanos y de las fuerzas de las Naciones Unidas sufrieron esta infección con la que se asociaba la llamada fiebre hemorrágica coreana. La mortalidad estuvo cerca del 10%, con síntomas que incluían fiebre, hemorragias, shock e insuficiencia renal.

Durante aquel conflicto, la medicina occidental se enfrentaba a una enfermedad mortal desconocida hasta ese momento. James Le Duc, exdirector del Laboratorio Nacional de Galveston y experto en enfermedades infecciosas, señaló que "durante el conflicto coreano, la medicina occidental se enfrentó a una nueva enfermedad mortal, conocida entonces como fiebre hemorrágica coreana, pero Ho Wang Lee tardó casi tres décadas de estudios persistentes en descubrir su causa". Su colaboración con Lee fue estrecha durante casi 30 años.

El legado de Ho Wang Lee

El trabajo de Lee aportó una herramienta crucial para diagnosticar este virus, identificando claramente el papel de los roedores como reservorios naturales. Además, su hallazgo sirvió para descubrir que el virus Hantaan forma parte de una familia viral mucho más extensa que afecta a distintas regiones, incluyendo América, donde se han descubierto hantavirus relacionados que también provocan enfermedades graves.

Prasanta Kumar Maiti, profesor de Microbiología en el Mata Gujri Memorial Medical College de India, destacó a The Lancet Infectious Diseases que Lee es considerado como el "Pasteur de Corea", en reconocimiento a su contribución científica para combatir estas enfermedades emergentes.

Vacuna y su disponibilidad

Desde 1990, Corea del Sur cuenta con una vacuna contra el virus Hantaan desarrollada por Lee y su equipo en 1989, que se ha utilizado principalmente en soldados del país. Sin embargo, esta vacuna aún no ha sido aprobada ni en Estados Unidos ni en Europa, lo que limita su uso fuera de Corea.

Ho Wang Lee nació el 26 de octubre de 1928 en Sinhung. Se formó en la Universidad Nacional de Seúl, donde obtuvo su doctorado en medicina, y continuó sus estudios en la Universidad de Minnesota, EE. UU., especializándose en encefalitis japonesa. Tras su regreso a Corea, ejerció como profesor de microbiología y dirigió importantes institutos como el Instituto de Enfermedades Virales y el Instituto Asan de Ciencias de la Vida. También colaboró con la OMS y tuvo la distinción de profesor emérito en la Universidad de Corea.

Aunque fue merecedor de elogios y se habló de su posible candidatura al Premio Nobel, Lee no llegó a recibirlo. Falleció en Seúl el 5 de julio de 2022 a los 94 años, dejando un legado científico fundamental en el estudio de los hantavirus.