Médicos de familia promueven hábitos alimentarios saludables en Primaria

En el marco de la conmemoración del Día Mundial Sin Carne, se destaca la promoción de hábitos alimentarios que favorecen la salud del planeta.
Frutas
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Médicos residentes en medicina familiar, junto con jóvenes asociados a la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC), defienden la inclusión de hábitos alimenticios más responsables y sostenibles dentro de las consultas de Atención Primaria.

Con motivo de esta fecha, recuerdan la importancia de evaluar los patrones de consumo alimentario y su repercusión en la salud individual y medioambiental. En economías avanzadas, el consumo predominante de alimentos ultraprocesados y productos animales, especialmente carne roja procesada, está vinculado a un aumento de enfermedades crónicas y a una mayor presión sobre los recursos naturales.

Además, resaltan que la producción de alimentos contribuye significativamente al cambio climático, afectando también la estabilidad del sistema alimentario global, un impacto que se mide mediante indicadores como la huella de carbono y la huella hídrica de los alimentos.

Según Paula Bellido Izquierdo, vocal de residentes de la semFYC y coautora del artículo "Nutrición con visión de salud planetaria: estrategias para la atención primaria", publicado en la revista 'Atención Primaria', "la relación con la naturaleza está presente en el modo de alimentarnos. No solo importa la cantidad, sino también la calidad y el método de producción de los alimentos".

La evidencia científica muestra que el actual modelo alimentario afecta tanto a la salud humana como a la salud del planeta. Desde la medicina familiar, se pueden fomentar cambios progresivos y factibles que favorezcan ambos aspectos.

  1. Un enfoque integral de salud
  2. Atención primaria como estrategia clave

Un enfoque integral de salud

Desde principios de este siglo, la Organización Mundial de la Salud ha promovido el concepto de "One Health" o “Una Sola Salud”, que vincula de manera inseparable la salud humana, animal y ambiental. Bajo esta perspectiva, se señala que las dietas mayoritariamente basadas en alimentos de origen vegetal, como la dieta planetaria, ofrecen una alternativa capaz de mejorar indicadores sanitarios y disminuir la presión sobre el medio ambiente.

Por otro lado, advierten que la ganadería intensiva y el uso extendido de antibióticos en animales fomentan no solo la aparición de enfermedades infecciosas, sino también la generación de resistencias a estos fármacos, aumentando el riesgo de nuevas pandemias, uno de los retos más complejos para la salud pública global.

Atención primaria como estrategia clave

En este contexto, la Atención Primaria juega un papel fundamental para ofrecer recomendaciones personalizadas a cada paciente. La continuidad en la atención y la confianza establecida facilitan la adopción de hábitos sostenibles y saludables que pueden mantenerse a largo plazo, respetando las características culturales, económicas y sanitarias individuales.

Fomentar cambios en la alimentación no implica imponer restricciones severas, sino apoyar con alternativas ajustadas a la realidad cotidiana de cada persona. Cada paso hacia una alimentación equilibrada contribuye a la salud individual y ambiental, y Atención Primaria puede ser un eje de referencia para guiar estos procesos de transformación.