Revolución en cardiología: España lidera el cambio hacia las terapias de "larga duración" para proteger el corazón
Redacción | Diario en Positivo +
Este 27 de enero de 2026, la medicina preventiva en España celebra un hito en la lucha contra la principal causa de mortalidad en el mundo: las enfermedades cardiovasculares. Tras los excelentes resultados de los programas piloto iniciados en 2024 y 2025, el Sistema Nacional de Salud (SNS) ha consolidado la administración masiva de las terapias basadas en ARN de interferencia (Inclisiran) para pacientes con hipercolesterolemia grave o que han sufrido eventos cardíacos previos.
La gran noticia para millones de ciudadanos es que el modelo de "una pastilla al día para siempre" está siendo sustituido por una terapia de precisión: dos inyecciones al año que logran mantener el colesterol "malo" (LDL) en niveles óptimos de forma constante.
¿Cómo funciona la tecnología de ARN?
A diferencia de las estatinas tradicionales, este fármaco actúa directamente en el hígado, el "laboratorio" de nuestro cuerpo:
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Silenciamiento Génico: El tratamiento utiliza una pequeña cadena de ARN para impedir la producción de la proteína PCSK9, responsable de que el colesterol se mantenga elevado en la sangre.
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Adherencia Total: El gran problema de los tratamientos crónicos es el olvido de las tomas. Al ser un tratamiento administrado por profesionales sanitarios cada seis meses, la efectividad real sube del 60% al 95%.
Datos de impacto en la Salud Pública española
Según los informes de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), la implementación de este tratamiento está generando un ahorro sistémico y una mejora de la vida sin precedentes:
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Reducción de Infartos: Se estima una caída del 20% en los reingresos hospitalarios por eventos coronarios en el grupo de pacientes tratados.
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Reducción del LDL: Los pacientes logran descensos sostenidos de entre el 50% y el 52% en sus niveles de colesterol malo, algo casi imposible de lograr solo con dieta o fármacos orales tradicionales.
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Ahorro Farmacéutico: Aunque el coste inicial del fármaco es mayor, el ahorro en hospitalizaciones y tratamientos de urgencia compensa con creces la inversión pública.
Un modelo de prevención para el mundo
España se sitúa en 2026 como el país europeo con la mayor tasa de implantación de este tipo de terapias biotecnológicas en el sistema público. "No estamos tratando la enfermedad, estamos impidiendo que ocurra", señala el Dr. Juan Manuel Pérez, especialista en medicina interna.