Sexo y reloj biológico influyen en el daño hepático ligado a la obesidad
La enfermedad hepática vinculada a la disfunción metabólica es la más común a nivel global. Un estudio realizado por la Universitat Rovira i Virgili (URV) en Tarragona ha identificado cómo el sexo biológico y el reloj circadiano, que controla el metabolismo, influyen en el grado de daño en el hígado de personas con obesidad, junto con la cantidad de grasa acumulada.
La investigación, publicada en la revista Free Radical Biology & Medicine, analiza esta forma predominante de enfermedad hepática en el mundo. Para ello, los científicos usaron modelos animales con obesidad inducida por la dieta y estudiaron el impacto de la duración diaria de luz y oscuridad en diferentes indicadores metabólicos y hepáticos.
Los animales estuvieron expuestos durante ocho semanas a ciclos de días cortos o largos. Posteriormente, se evaluaron aspectos como la acumulación de grasa en el hígado, el daño oxidativo, los mecanismos antioxidantes existentes, los niveles de melatonina y varios elementos del reloj circadiano hepático.
Resultados del estudio
Se observó que los machos acumulaban mayor cantidad de grasa en el hígado, sobre todo cuando estaban bajo condiciones de días largos. En contraste, las hembras presentaban una menor acumulación lipídica, pero mostraban un mayor daño debido al estrés oxidativo hepático.
Este hallazgo es relevante porque desafía la idea de que un incremento de grasa siempre conlleva un daño proporcional, indicando que la relación es más compleja. Además, las hembras tenían una activación más fuerte de las vías antioxidantes y niveles elevados de melatonina. En cambio, los machos dependían especialmente del aumento global de la capacidad antioxidante, principalmente en períodos con días más largos.
Los investigadores señalan que, en condiciones saludables, las hembras suelen contar con una protección antioxidante hepática más eficaz, usualmente vinculada a la acción de los estrógenos. Sin embargo, esta protección podría verse afectada cuando existe obesidad.
Influencia del reloj biológico
El estudio también detectó diferencias en la expresión de genes y proteínas relacionados con el sistema circadiano hepático según el sexo y el fotoperiodo. Estas variaciones estaban asociadas con los niveles de melatonina y la respuesta antioxidante del hígado.
Los resultados sugieren que la luz, a través del sistema del reloj biológico, tiene la capacidad de modular la defensa hepática frente al estrés propio de la obesidad. Este hallazgo cobra especial relevancia en un contexto actual marcado por la exposición constante a luz artificial, el uso nocturno de dispositivos con pantallas, horarios irregulares y trastornos del sueño.
La investigación puntualiza que los datos corresponden a un modelo experimental y que es necesario realizar estudios adicionales para consolidar y ampliar el conocimiento sobre estas interacciones.