Sociedad Española de Inmunología frente al desafío inmunológico del hantavirus

La Sociedad Española de Inmunología (SEI) quiere trasladar un mensaje de confianza y prudencia científica ante el brote multinacional de hantavirus asociado al crucero MV Hondius y el creciente interés internacional por las enfermedades causadas por estos virus zoonóticos.
 Laboratorio en una industria química | Junta de Andalucía
Laboratorio en una industria química | Junta de Andalucía

Los hantavirus constituyen un grupo de virus cuyo principal huésped son los roedores, y cuya transmisión a humanos se produce fundamentalmente mediante la inhalación de partículas contaminadas con orina, saliva o excrementos de animales infectados. Estos virus originan dos cuadros clínicos de elevada gravedad: la fiebre hemorrágica con síndrome renal (HFRS), prevalente en Europa y Asia, con una mortalidad que oscila entre un 1 y un 15%; y el síndrome cardiopulmonar por hantavirus (HCPS), reportado especialmente en América, cuyo índice de letalidad puede alcanzar hasta un 40%. A nivel mundial, se registran anualmente entre 150.000 y 200.000 casos de infección humana.

A pesar de su potencial peligrosidad, estos patógenos no son desconocidos para la comunidad científica. La experiencia acumulada a lo largo de décadas en estudios sobre virología, inmunología y enfermedades emergentes ha permitido un entendimiento profundo acerca de su biología, vías de transmisión y mecanismos de defensa inmunitaria frente a ellos.

 

  1. Particularidades del brote actual: virus Andes
  2. Situación de las vacunas: qué hay, qué cubre y qué no
  3. Investigación y nuevas plataformas vacunales
  4. El valor de la investigación básica sostenida

 

Particularidades del brote actual: virus Andes

El reciente incremento de casos asociados al MV Hondius está vinculado al virus Andes (ANDV), una variante de hantavirus predominante en el Cono Sur de América. Esta cepa destaca por ser, hasta la fecha, la única documentada capaz de transmitirse entre personas, aunque esta modalidad de contagio es poco común y se limita a contactos íntimos y prolongados. Esta capacidad la diferencia epidemiológicamente del resto de hantavirus, cuya propagación se limita exclusivamente a la zoonosis.

La Sociedad Española de Infectología (SEI) enfatiza que esta transmisión interpersonal es rara y requiere cercanía física. Por otra parte, las agencias internacionales como la OMS y el ECDC mantienen la evaluación del riesgo para la población general en un nivel bajo, dada la escasa prevalencia de contagios persona a persona.

Situación de las vacunas: qué hay, qué cubre y qué no

Actualmente no existen vacunas aprobadas contra los hantavirus en regiones como Europa, Estados Unidos o América Latina. Sin embargo, en países asiáticos como China y Corea del Sur se utilizan vacunas inactivadas dirigidas contra los virus Hantaan (HTNV) y Seoul (SEOV), responsables de la fiebre hemorrágica con síndrome renal.

Es fundamental subrayar que estas vacunas no están concebidas ni han sido evaluadas para proteger contra el virus Andes ni otros hantavirus implicados en el síndrome cardiopulmonar (HCPS). Por tanto, carecen de aplicación para el brote vigente que se está monitoreando internacionalmente.

La investigación disponible indica que estas vacunas inactivadas generan respuestas inmunitarias específicas. Según una revisión sistemática y metaanálisis publicada en 2025 por Wu et al. en la revista Medicine, la protección global se sitúa alrededor del 86% y la seroconversión de IgG alcanza el 97%. Sin embargo, la eficacia en anticuerpos neutralizantes, cruciales para la protección funcional, es menor, cercana al 37%. Además, estudios independientes realizados en Corea del Sur reportan eficacias moderadas en prevención del avance clínico de la enfermedad. Gran parte de esta evidencia proviene de estudios observacionales en China, y aún no se cuenta con ensayos clínicos aleatorizados de gran envergadura.

Investigación y nuevas plataformas vacunales

En años recientes, se han desarrollado diversas estrategias vacunales innovadoras basadas en ADN, vacunas recombinantes, partículas similares a virus (VLP) y vectores virales. Por ejemplo, las vacunas de ADN contra el segmento M del HTNV y del PUUV desarrolladas por el grupo de Hooper en USAMRIID han demostrado inmunogenicidad y capacidad para inducir anticuerpos neutralizantes tanto en modelos animales como en ensayos clínicos de fase 1 en humanos.

Además, hay líneas de investigación activas dirigidas contra el virus Andes, aunque ninguna de estas opciones se encuentra en etapas avanzadas del desarrollo clínico en la actualidad.

El valor de la investigación básica sostenida

La circunstancia actual pone de manifiesto la importancia estratégica de mantener una investigación básica constante y prolongada en el tiempo. El conocimiento acumulado durante décadas sobre la inmunidad antiviral, los procesos inflamatorios y las tecnologías vacunales facilita que, frente a nuevas amenazas, la comunidad científica cuente con bases sólidas y tecnologías avanzadas para actuar rápidamente.

Los hantavirus forman parte de las zoonosis emergentes, cuya dinámica epidemiológica está condicionada por factores ambientales, climáticos y ecológicos. Por ello, la vigilancia epidemiológica continua, la colaboración internacional en investigación y la estabilidad en las líneas de estudio son esenciales para mejorar la preparación y respuesta ante futuras amenazas infecciosas.