Técnicas de infiltración alivian el dolor en cefalea y migraña

Migraña | Aemice
Migraña | Aemice
  1. Técnicas mínimamente invasivas en cefaleas
  2. Bloqueos anestésicos para migraña y cefaleas
  3. Infiltraciones en cefalea tensional y síndrome miofascial
  4. Otras técnicas intervencionistas en tratamiento del dolor

Técnicas mínimamente invasivas en cefaleas

Las cefaleas y migrañas continúan dependiendo, en gran medida, de tratamientos farmacológicos. Sin embargo, en los últimos años se ha avanzado mucho gracias a técnicas de infiltración poco invasivas que actúan directamente sobre los mecanismos que provocan el dolor.

Estas técnicas no solo alivian los síntomas de manera efectiva, sino que también ayudan a disminuir la frecuencia y la severidad de las crisis, especialmente en pacientes que no responden bien al tratamiento convencional. Para que los resultados sean óptimos, es esencial dominar la anatomía, la fisiopatología del dolor y contar con la evidencia científica actualizada.

Bloqueos anestésicos para migraña y cefaleas

Un ejemplo destacado son los bloqueos anestésicos de nervios pericraneales, que consisten en infiltrar anestésicos locales, a veces combinados con corticoides, en nervios relacionados con el dolor, como el nervio occipital mayor o el supraorbitario.

Estos bloqueos han probado ser útiles en casos de migraña crónica, tanto para prevenir como para tratar el dolor, y también en cefalea en racimos, cefalea cervicogénica y neuralgias de las ramas terminales del nervio trigémino.

En pacientes con cefalea en racimos, la infiltración con anestésico y corticoide puede brindar periodos libres de dolor que duran días o semanas. Su ventaja principal es que son técnicas rápidas, seguras y repetibles, pero requieren ser ajustadas a las características individuales de cada paciente.

Infiltraciones en cefalea tensional y síndrome miofascial

Otro aspecto fundamental es el tratamiento de la cefalea tensional y el síndrome miofascial, donde el dolor suele originarse en puntos gatillo miofasciales ubicados en la musculatura cervical y pericraneal.

La punción seca, realizada con guía ecográfica, permite localizar con exactitud estos puntos gatillo, aliviar la contractura muscular y reducir la sensibilización periférica. Esta técnica es especialmente beneficiosa para pacientes con dolor cervical o que no mejoran con medicación.

El uso de ecografía aporta mayor seguridad y precisión técnica, facilitando la personalización del tratamiento para cada paciente.

Otras técnicas intervencionistas en tratamiento del dolor

En pacientes con cefaleas resistentes a tratamientos convencionales, se pueden emplear técnicas adicionales que regulan la transmisión del dolor tanto a nivel periférico como central, como la radiofrecuencia sobre nervios periféricos o el bloqueo del ganglio esfenopalatino vía transnasal.

Estas estrategias han revolucionado el manejo de las cefaleas, ofreciendo opciones más eficaces, seguras y adaptadas a cada caso. Permiten incidir directamente en los mecanismos del dolor, logrando reducir su intensidad y frecuencia.

Su correcta implementación requiere una valoración neurológica detallada y una ejecución técnica rigurosa. De esta forma, el neurólogo no solo trata el dolor, sino que también interviene activamente en su modulación, abriendo caminos terapéuticos que mejoran considerablemente la calidad de vida. Como afirma la experta, es posible vivir sin dolor.