Renfe ensaya en 2026 billetes para viajar de pie en Media Distancia corta

Billetes más baratos sin asiento reservado y ajustes en el seguro del viajero: el modelo, vigente en Francia, Bélgica, Italia o Alemania, divide.

Viajar en tren en 2026 podría cambiar más de lo esperado. Sobre la mesa está una fórmula que ya suena en Renfe y en el Ministerio de Transportes: billetes más baratos a cambio de ir sin asiento reservado y, si toca, de pie.

La idea pasó de comentario público a plan de prueba. La planteó el ministro de Transportes, Óscar Puente, y el presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, ya anticipó el siguiente paso: "Estamos trabajando en hacer un piloto, queremos hacer una prueba para ver cuándo sería".

El arranque, si llega, se centraría en trenes de Media Distancia. Son trayectos “cortos” y, además, en estos convoyes suele quedar margen: entre un 5% y un 10% de espacio sobrante que podría destinarse a viajeros sin plaza asignada, siempre que exista sitio suficiente para no perjudicar a quienes vayan sentados.

Para que el modelo sea viable, también habría que tocar una pieza clave: el seguro. Según fuentes del sector, sería necesario modificar las condiciones del seguro asociado al viaje, ya que hasta ahora está ligado al asiento y tendría que cubrir también a quienes viajen de pie.

El origen de la propuesta no es nuevo. Hace años la impulsó la Asociación de Usuarios de Alta Velocidad de Castilla y León y, según su presidente, Carlos Perfecto, la reacción fue clara: "Nos llamaron locos". La iniciativa se planteó cuando el ministro era José Luis Ábalos y, si sale adelante, el colectivo la enmarca en otra de las medidas "históricas" para facilitar la movilidad de quienes se desplazan a diario por trabajo o estudios.

En ese paquete de cambios, Perfecto destaca el nuevo abono  trimestral para viajar en trenes Avant, el "Pase Vía", al que define como lo “más parecido” al abono laboral que llevan años reclamando.

La tesis de Renfe y del Ministerio es directa: dar al pasajero la opción de subir a un tren completo pagando menos, en vez de esperar al siguiente. La pregunta ahora es cuándo y cómo se aplicaría en España, y qué condiciones tendría ese billete.

  1. Europa ya lo hace (y en España ya pasa)
  2. Usuarios divididos: aplauso y dudas por seguridad

Europa ya lo hace (y en España ya pasa)

Uno de los argumentos que se repite es que no sería un invento. En varias redes europeas es habitual comprar un billete que no garantiza asiento, sobre todo en servicios regionales. Y dentro de España también existen ejemplos: en Rodalies, en parte de los trenes regionales de Cataluña, se viaja sin reserva de plaza y, como recordó el presidente de Renfe, hay pasajeros sentados y de pie “y no ha pasado nada”.

En países como Francia, Bélgica, Alemania o Italia no siempre existe un “billete para ir de pie” como tal, pero sí la posibilidad real de viajar aunque ya no queden asientos. Es lo que permiten, en distintos escenarios, la francesa SNCF, la alemana Deutsche Bahn o la italiana Trenitalia.

En Francia, en la red de Trenes Regionales Exprés (TER), lo habitual es comprar billetes sin garantía de plaza sentada. Las reservas son válidas durante todo el día en el trayecto elegido y, si el tren aparece como completo, se puede subir sin tener asegurado un asiento. Si el viaje acaba siendo de pie, se hace con tarifa reducida.

En Alemania, el esquema también lo permite: se puede acceder tanto a trenes regionales como de larga distancia aunque no haya plazas disponibles. A partir de ahí, el pasajero puede intentar localizar algún asiento libre o asumir el trayecto de pie.

En Italia ocurre algo similar en regionales: el billete se entiende como un título para el trayecto, no para el asiento, por lo que puede tocar viajar sin plaza si no queda sitio. En Bélgica se da un enfoque comparable.

Usuarios divididos: aplauso y dudas por seguridad

Entre los viajeros habituales de Media Distancia, el debate ya está encendido. Hay quien ve una salida práctica para momentos de saturación, y quien considera que la medida choca con la experiencia diaria y con la gestión actual de trenes completos.

Desde la Asociación de Usuarios de Alta Velocidad de Castilla y León, Perfecto sostiene que "La opinión es favorable" y recuerda que era una petición de la asociación. Para este colectivo, la ventaja es clara: elegir pagar menos y llegar antes, sin tener que esperar al siguiente tren, en un contexto en el que, según apuntó, no hay trenes suficientes  para una demanda al alza.

Perfecto añade que habría público dispuesto a asumir el viaje de pie a cambio de un precio menor y defiende que, así, se logra "rentabilizar la infraestructura" ferroviaria, ya que vías y estaciones se pagan igual. Y lanza un mensaje directo: "Espero que lo hagan lo antes posible porque lo utilizaría toda la gente que depende del tren".

En el lado contrario está la Asociación de Usuarios Tren Toledo (AUTT). Su presidenta, Beatriz Cano, lo ve con otros ojos y lo califica de "inviable". Su crítica apunta a que, en la práctica, hoy no se permite subir si el tren va lleno, por lo que la propuesta le resulta contradictoria: "En qué quedamos".

Desde esta asociación también se ponen sobre la mesa dudas por seguridad. Cano lo resume con una queja habitual del día a día: "Nos quejamos siempre de los frenazos al llegar a las paradas." Si se viaja de pie, señala, el riesgo aumenta. También menciona la incomodidad y la falta de estabilidad al moverse por el tren ya en marcha para llegar al sitio, y cuestiona el modelo con una pregunta final: ¿cómo sostener un trayecto completo sin asiento?

Mientras se espera a conocer el diseño del posible piloto, la discusión sigue abierta. El mensaje para el viajero es claro: si se confirma, tocará decidir entre asiento garantizado o ahorro inmediato. Y esa elección puede cambiar la forma de moverse cada día.