El consejero de Seguridad señala que las formas de actuar de ETA siguen vigentes
El consejero de Seguridad del Gobierno vasco, Bingen Zupiria, considera que las prácticas de un grupo político y terrorista con amplio respaldo social en Euskadi "probablemente no han desaparecido por completo, emergiendo en ocasiones concretas".
Asimismo, señala que quienes difunden la bandera antifascista se aprovechan de que parte de la sociedad vasca mantiene viva la memoria de la dictadura franquista. Esa sensibilidad especial hacia hechos autoritarios vistos en el plano internacional genera, según él, cierta tolerancia hacia sus acciones.
En una entrevista concedida al diario El Correo y recogida por Europa Press, Zupiria fue consultado sobre un ambiente social tenso en Euskadi, pero invita a "dimensionarlo" al tratarse de episodios puntuales y minoritarios.
- Polarización política en Euskadi
- Actitudes de extrema izquierda y antifascismo
- Cuestionamiento del sistema
Polarización política en Euskadi
Zupiria atribuye esta polarización a ciertos sectores políticos, especialmente a quienes provienen del ámbito de la izquierda abertzale y sus cercanías, impulsados por motivos políticos.
Explica que, debido a la persistencia en la memoria colectiva sobre la dictadura franquista y la sensibilidad hacia formas autoritarias actuales, algunos grupos utilizan la bandera del antifascismo para fomentar conductas que él califica de autoritarias, obteniendo tolerancia social hacia ellas.
Actitudes de extrema izquierda y antifascismo
El consejero menciona específicamente episodios como los incidentes ocurridos en Vitoria el 12 de octubre, donde EH Bildu brindó respaldo e incluso defendió a los responsables, y la huelga del 17 de marzo, que derivó en actos que vulneraron el respeto a las personas y a la propiedad.
Critica que ciertos sectores de extrema izquierda se atribuyen la legitimidad para definir quién es fascista o antifascista, lo que, según su análisis, conduce a la justificación de actitudes violentas.
Además, sostiene que siguen presentes las formas y actitudes de un grupo político y terrorista que alguna vez tuvo notable apoyo social en Euskadi, y aunque el uso de la violencia fue abandonado tácticamente, mantienen métodos alternativos para alcanzar sus metas.
Lamenta que no haya habido un cuestionamiento efectivo de ese enfoque de confrontación y conflicto, ya que considera que permanece en la esencia del movimiento, orientado hacia un espíritu revolucionario.
Cuestionamiento del sistema
En el ámbito de la seguridad, el consejero subraya que uno de los temas recurrentes es la pérdida de valores y respeto a la autoridad, un fenómeno visible en diversos sectores que desafían a políticos, parlamentarios, profesionales sanitarios, conductores de transporte público y a la Ertzaintza.
Apunta que, aunque estas críticas apuntan a comportamientos específicos, en realidad representan un intento de cuestionar la legitimidad y existencia misma de estas instituciones, y en última instancia buscan poner en duda el sistema en su conjunto, atribuyéndolo a las diversas expresiones políticas de la extrema izquierda.