Nueva técnica facilita el estudio de neuronas en trastornos como esquizofrenia y autismo

 Investigadora en un laboratorio.
Investigadora en un laboratorio.
  1. Nuevo protocolo para neuronas relacionadas con trastornos psiquiátricos
  2. Interneuronas GABAérgicas: reguladoras clave del cerebro
  3. Herramienta para estudiar modificaciones epigenéticas

Nuevo protocolo para neuronas relacionadas con trastornos psiquiátricos

Un grupo de investigadores de la Universidad Francisco de Vitoria (UFV), junto al Laboratorio de Investigaciones Biológicas Profesor Giacomo Rizzolatti, la Universidad Alfonso X el Sabio (UAX) y el Hospital Universitario Ramón y Cajal, a través del Instituto Ramón y Cajal de Investigación Sanitaria (IRYCIS), han desarrollado un método innovador para aislar y analizar neuronas implicadas en trastornos como la esquizofrenia o el autismo.

Este equipo científico español ha diseñado una técnica que destaca por ser sencilla, económica y reproducible. Se centra en las interneuronas GABAérgicas, células fundamentales para regular el equilibrio entre la excitación y la inhibición cerebral. Su alteración se ha vinculado a enfermedades como la esquizofrenia, el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) y los trastornos del espectro autista.

El nuevo método posibilita extraer estas neuronas a partir de pequeñas muestras post mortem de tejido cerebral humano, sin requerir equipamiento avanzado. Esto facilita el análisis directo y accesible de cómo factores externos, como el estrés o las experiencias de vida, influyen en estas neuronas cruciales.

Raúl Alelú-Paz, investigador de la UFV y del Hospital Ramón y Cajal mediante IRYCIS, señala que el objetivo fue superar una limitación técnica que impedía estudiar directamente estas neuronas en humanos, generando una metodología accesible incluso para grupos con recursos limitados.

La investigación se ha realizado en el Laboratorio de Investigaciones Biológicas Profesor Giacomo Rizzolatti, ubicado en el Parque Científico de Madrid, un espacio que rinde homenaje al neurocientífico italiano Giacomo Rizzolatti, descubridor de las neuronas espejo y mentor del director del laboratorio.

Interneuronas GABAérgicas: reguladoras clave del cerebro

Las interneuronas GABAérgicas funcionan como directoras de orquesta del cerebro: no generan la actividad principal, pero aseguran que cada neurona actúe en el momento y con la intensidad adecuada. Cuando estas células no funcionan correctamente, puede producirse un desequilibrio neuronal, que se cree está detrás de muchos trastornos psiquiátricos.

El desafío principal ha sido que estas células, a pesar de ser esenciales, son difíciles de aislar en tejido cerebral humano. Tradicionalmente, muchos estudios han utilizado modelos animales o tejidos alternativos, como sangre o saliva, que no reflejan con exactitud lo que sucede en el cerebro.

El equipo ha desarrollado un protocolo que combina digestión enzimática, separación por densidad y citometría de flujo para aislar núcleos celulares de apenas 0,1 gramos de tejido cerebral post mortem. Este método ha sido validado con muestras de varios donantes, lo que garantiza su fiabilidad y utilidad en distintos contextos clínicos e investigativos.

Además, el protocolo no requiere equipamiento sofisticado y puede aplicarse incluso en bancos de cerebros con muestras limitadas. Denominado HIN-Epi (por sus siglas en inglés), su nombre formal es A Simple Protocol to Isolate Human Interneuron Nuclei for Epigenetic Studies y está diseñado para ser fácilmente reproducible.

Ariel Cariaga-Martínez, investigador de la UAX y coautor del estudio, resalta que el avance radica en extraer información directamente de neuronas humanas reales, lo que transforma la manera de abordar la salud mental desde la biología.

Herramienta para estudiar modificaciones epigenéticas

Una de las características más relevantes de esta técnica es que permite analizar modificaciones epigenéticas, es decir, pequeños cambios químicos en el ADN que no alteran la secuencia genética pero sí regulan cómo se expresan los genes. Esto posibilita estudiar cómo el entorno —como el estrés o la alimentación— puede influir en el funcionamiento cerebral.

El estudio destaca también por su enfoque de ciencia abierta. Todo el protocolo ha sido publicado con detalle y los investigadores invitan a que otros equipos lo adopten, mejoren y repliquen.

Raúl Alelú-Paz subraya que la intención es democratizar el acceso a esta investigación, dado que la salud mental afecta a todas las personas y es fundamental que más laboratorios puedan aportar conocimiento sin restricciones económicas.