Risas, lágrimas, sangrado nasal y otras reacciones durante el orgasmo podrían ser comunes

 Pareja frente al mar.
Pareja frente al mar.

Una investigación publicada en el Journal of Women's Health señala que algunas mujeres pueden presentar respuestas físicas o emocionales poco habituales en el momento del orgasmo. Entre ellas se citan risa, llanto, dolor de cabeza, hormigueo, dolor en los pies, hemorragia nasal y otras manifestaciones.

Estas reacciones reciben el nombre de fenómenos periorgásmicos y, según el trabajo, no encajan con la fisiología considerada normal del clímax. El estudio también destaca la importancia de informar para reducir la inquietud y apoyar el bienestar sexual.

  1. Qué son los fenómenos periorgásmicos
  2. Cómo se hizo la encuesta
  3. Resultados principales en cifras
  4. Tipos de síntomas observados
  5. Cuándo aparecen con más probabilidad

Qué son los fenómenos periorgásmicos

El nuevo trabajo, basado en una encuesta de la Universidad Northwestern (Estados Unidos), se presenta como el primero en detallar con qué frecuencia se producen estas respuestas y con qué regularidad. También analiza en qué contexto tienden a aparecer, por ejemplo, durante el sexo en pareja o en la masturbación.

La doctora Lauren Streicher, autora principal y profesora clínica de obstetricia y ginecología en la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern, indica que los resultados sirven para concienciar y tranquilizar. En ese marco, se describe que estas respuestas pueden considerarse una respuesta sexual normal y se subraya la necesidad de más estudios.

Streicher también es creadora de COME AGAIN, una guía científica sobre la función sexual dirigida tanto a profesionales de la salud como a público no profesional. En relación con los hallazgos, remarca que existen mujeres que se ríen, lloran o presentan síntomas físicos inusuales durante el orgasmo, y que este análisis aporta una caracterización y un patrón de aparición.

Cómo se hizo la encuesta

En el proceso participaron 3.800 mujeres que visualizaron un breve vídeo en redes sociales donde se explicaban los fenómenos periorgásmicos. Después, se ofreció una encuesta anónima de seis preguntas centrada en síntomas o respuestas físicas y emocionales inusuales durante el orgasmo.

Dentro del total, 86 mujeres de 18 años o más se identificaron como personas que experimentaban estos fenómenos. A partir de ese grupo se calcularon las frecuencias y se revisó la constancia de los síntomas.

Resultados principales en cifras

El estudio sitúa estas respuestas como poco comunes en la muestra general: se observaron en el 2,3 % del total. En el grupo de 86 participantes que reportó fenómenos periorgásmicos, el 61 % indicó síntomas físicos y el 88 % describió respuestas emocionales.

Además, más de la mitad (52 %) señaló más de un síntoma. El 21 % manifestó síntomas tanto físicos como emocionales.

En cuanto a la regularidad, la mayoría (69 %) explicó que los síntomas aparecen solo de forma ocasional con el orgasmo, mientras que el 17 % afirmó que ocurren de manera constante.

Sobre el contexto, el 51 % informó de síntomas únicamente durante la actividad sexual en pareja. El 9 % los asoció a la masturbación y el 14 % al uso de un vibrador.

Tipos de síntomas observados

Entre los síntomas físicos registrados en las 86 encuestadas, se incluyeron: dolor de cabeza (33%), debilidad muscular (24%), dolor u hormigueo en el pie (19%), dolor, picazón u hormigueo facial (6%), estornudos (4%), bostezos (3%), dolor de oído u otra sensación en el oído (2%) y hemorragia nasal (2%).

En el plano emocional, se registraron: llorar (63%), tristeza o ganas de llorar pese a una experiencia sexual positiva (43%), reír (43%) y alucinaciones (4%).

Cuándo aparecen con más probabilidad

Los investigadores observaron que estos fenómenos se reportan con mayor frecuencia durante el sexo en pareja que en solitario. Como posible explicación, se apunta a la interacción social y emocional que puede estar presente en la actividad sexual compartida.

El estudio plantea que la presencia de una pareja podría activar respuestas psicológicas y fisiológicas más complejas, lo que sugiere un componente emocional. También se menciona que un estado emocional elevado durante la actividad sexual en pareja podría activar vías neurofisiológicas distintas a las implicadas en la actividad sexual en solitario, y que la liberación de endorfinas, dopamina y oxitocina durante el orgasmo podría contribuir a estados emocionales intensos.

Los autores consideran que los hallazgos ayudan a normalizar estas experiencias y respaldan la conveniencia de nuevas investigaciones orientadas a la salud y el bienestar sexual.