Crean el sistema digital que controla el acelerador de partículas en España
En Granada, un grupo formado por unas diez empresas e instituciones ha puesto en marcha Optima-DONES, un ambicioso proyecto que aúna tecnología de vanguardia, gemelos digitales y operarios 5.0 apoyados por inteligencia artificial (IA). Este innovador equipo tiene como misión atender las necesidades de mantenimiento del acelerador de partículas Ifmif-DONES, ubicado en Escúzar, una infraestructura clave para el desarrollo de la energía de fusión.
Actualmente, medio centenar de expertos de diferentes disciplinas trabajan en la creación del "cerebro" que permitirá mantener este acelerador, cuya construcción representa una inversión de 700 millones de euros. El esfuerzo internacional para darle forma a esta infraestructura va acompañado de Optima-DONES, que innova al emplear sistemáticas disruptivas para anticipar el mantenimiento y garantizar su correcto funcionamiento.
El reto principal es diseñar un sistema capaz de prever fallos y apoyar a los operarios que intervendrán en el acelerador, aún sin casos previos que sirvan de referencia, ya que esta infraestructura es única y altamente compleja. Juan Chiachio-Ruano, investigador y profesor en la Universidad de Granada, explica que la idea es que el operario 5.0 trabaje con ayuda de una inteligencia artificial que le guíe sobre qué hacer, cuándo y cómo hacerlo.
El operario del futuro
El mantenimiento de esta estructura correrá a cargo del operario 5.0, un profesional asistido por una IA diseñada especialmente para el acelerador Ifmif. Además, contará con robots y brazos robotizados para facilitar las tareas más delicadas.
"El sistema experto que vamos a generar va a saber qué dosis de radiación ha recibido cada operario, en qué estado están las instalaciones o qué necesidades de mantenimiento hay, y así decidirá quién hace qué, cuando, y si un operador humano se encarga o se activa un robot", explica Chiachio-Ruano. Este asistente digital en desarrollo promete ofrecer respuestas rápidas y precisas, aunque ahora no se cuenta con datos históricos, ya que la infraestructura todavía está en fases de prototipo.
La gran nave donde se están diseñando estos elementos está llena de prototipos que simulan el acelerador y generan datos para alimentar a la IA, creando un "cerebro semántico" que evoluciona y mejora con cada nueva información obtenida. Así, se busca minimizar los riesgos al operar en un entorno radioactivo y altamente sensible.
Innovaciones para el mantenimiento
Las universidades de Granada y Málaga lideran este esfuerzo científico, con la colaboración de empresas especializadas que apuestan por un mantenimiento actualizado y avanzado. Juan Antonio Báez, director de I+D+i de Sando, comparte que "el futuro de los sistemas de mantenimiento de este tipo de infraestructuras se da desde un sistema predictivo y proactivo en el que mezclaremos al operario 5.0 con tecnologías disruptivas como la IA, gemelos digitales, sistemas robóticos... Esta combinación hará que sea más segura, eficiente y sostenible".
Sando, empresa que forma parte del proyecto Optima-DONES, se ocupa de desarrollar un sistema ciberfísico para supervisar y mantener el acelerador de Escúzar, uniendo capacidades humanas con herramientas digitales y robótica avanzada. Así, las compañías implicadas avanzan en la implementación de modelos de operación y mantenimiento basados en datos e inteligencia artificial, alineados con los retos tecnológicos y la sostenibilidad a nivel internacional.