Sanidad advierte: Aumenta la presencia de avispa asiática, garrapatas y mosquitos

Archivo - La avispa asiática (vespa velutina).
Archivo - La avispa asiática (vespa velutina).
  1. Retos de la sanidad ambiental en España
  2. La avispa asiática y su expansión
  3. Otras especies y su impacto sanitario

Retos de la sanidad ambiental en España

En España, la Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental (ANECPLA) ha alertado sobre la rápida expansión de la avispa asiática (Vespa velutina), el aumento de las poblaciones de garrapatas y la amenaza que representan ciertos mosquitos transmisores de enfermedades. Estos factores han colocado a los vectores y especies invasoras como una de las principales preocupaciones para la sanidad ambiental del país.

Manuel García, director general de ANECPLA, explica que ningún animal es plaga por naturaleza, sino que se vuelven un problema cuando se encuentran en un lugar y cantidad que afectan negativamente la salud o el bienestar. España debe afrontar desafíos crecientes ligados al cambio climático, la movilidad global y alteraciones en los ecosistemas, que complican aún más el control de estas especies.

Algunas de estas especies tienen un gran impacto sanitario porque pueden transmitir enfermedades. Esto es especialmente cierto en el caso de garrapatas y determinados mosquitos, cuya vigilancia debe mantenerse constante incluso si sus poblaciones no son muy grandes. Por ejemplo, ver una garrapata en su espacio natural, como el monte, no es peligroso, pero si aparece en casa o se adhiere a una persona, sí representa un riesgo que debe tratarse con cuidado.

La avispa asiática y su expansión

Una de las especies que más preocupación genera es la avispa asiática, catalogada como invasora. Aunque erradicarla sería ideal, la realidad en buena parte de España muestra que esto es difícil. Según ANECPLA, la Vespa velutina ha superado probablemente un punto de no retorno en muchas regiones, y su rápida expansión, como se ha visto en Francia y la costa cantábrica española, indica que probablemente permanecerá entre nosotros.

A pesar de esto, se recomienda mantener la calma, ya que no se han reportado aumentos exagerados en picaduras a nivel general. El mayor riesgo aparece al estar cerca de un nido, y ante esta situación es vital no intentar eliminarlo por cuenta propia. Los remedios caseros solo aumentan el peligro, por eso se debe acudir siempre a profesionales especializados en control de plagas para evitar accidentes.

Otras especies y su impacto sanitario

ANECPLA también señala que las garrapatas son portadoras de varios patógenos importantes, capaces de transmitir enfermedades como la enfermedad de Lyme, la fiebre botonosa mediterránea o la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo. Ante una picadura, lo aconsejable es retirar la garrapata cuanto antes con unas pinzas, tomando la precaución de sujetarla lo más cerca posible de la piel y estirar suavemente para extraerla completa. Si queda cualquier resto o hay dudas, es necesario acudir a un centro médico.

En las ciudades, las cucarachas siguen siendo el tipo de plaga que más intervenciones profesionales requiere, seguidas por roedores —especialmente ratas— y otros insectos como mosquitos, avispas, hormigas y aves como las palomas.

Además, el virus del Nilo Occidental preocupa por su relación con mosquitos del género Culex, cuya distribución y actividad están cambiando debido a las condiciones climáticas. La globalización y el cambio climático aceleran la llegada y expansión de estas especies invasoras y vectores. Frente a este panorama, es fundamental reforzar la vigilancia, prevención y educación a la población, siempre basándonos en la evidencia científica y en la cooperación entre autoridades, expertos y empresas especializadas.