La resonancia magnética ofrece pistas para anticipar el avance del Alzheimer

Archivo - Imágenes de resonancia magnética de un cerebro
  1. Alzheimer de inicio temprano y resonancia magnética
  2. Estudio y resultados clave
  3. Implicaciones y futuras investigaciones

Alzheimer de inicio temprano y resonancia magnética

Investigadores del Instituto de Neurociencia Mass General Brigham, en Estados Unidos, han identificado un patrón de atrofia cerebral que aparece en resonancias magnéticas y que podría predecir con mayor precisión la rapidez con la que personas con Alzheimer de inicio temprano pasan de un deterioro cognitivo leve a la demencia.

Esta información sería fundamental para que pacientes, familiares y profesionales de la salud puedan tener una mejor idea de lo que vendrá, facilitando la planificación de cuidados, tratamientos y opciones de vivienda a futuro, según un artículo publicado en la revista 'Neurology', oficial de la Academia Estadounidense de Neurología.

El Alzheimer de inicio temprano es una versión poco común que aparece antes de los 65 años y tiende a avanzar más rápido que la forma tradicional. Sin embargo, la velocidad con la que empeora varía bastante entre cada persona, lo que dificulta hacer un pronóstico claro.

Estudio y resultados clave

La doctora Alexandra Touroutoglou, coautora y parte del equipo de investigación, señala que el diagnóstico de esta enfermedad es complicado porque pacientes y cuidadores suelen no saber qué esperar tras el diagnóstico inicial. Por eso, si se logra usar la resonancia magnética —que ya se utiliza en el proceso diagnóstico— para prever la rapidez de avance, se ayudará a tomar decisiones más acertadas respecto al cuidado de cada paciente.

El estudio analizó a 130 personas entre 40 y 64 años con deterioro cognitivo leve asociado a Alzheimer de inicio temprano y las comparó con 97 sujetos de la misma edad sin problemas cognitivos. Los datos provinieron del Estudio Longitudinal de la Enfermedad de Alzheimer de Inicio Temprano (LEADS), uno de los proyectos más grandes en el mundo sobre este tipo de Alzheimer.

Tras un seguimiento promedio de dos años, alrededor del 65 % de los pacientes con deterioro cognitivo leve progresaron a demencia, que implica una reducción en la memoria, el lenguaje o la capacidad para resolver problemas que afecta la vida diaria.

Los investigadores notaron que quienes mostraban una mayor pérdida de volumen cerebral en regiones clave para la memoria y el pensamiento eran las personas que desarrollaban demencia más rápido. En otras palabras, a más atrofia cerebral, mayor el riesgo y la rapidez de la progresión.

Implicaciones y futuras investigaciones

Mark Eldaief, neurólogo y también coautor, afirmó que esta investigación abre la puerta para usar mediciones objetivas de la atrofia en partes vulnerables del cerebro para anticipar cuándo un paciente tendrá un mayor deterioro funcional, algo que aún no se ofrece a los pacientes de forma habitual.

Al integrar las imágenes por resonancia magnética, los especialistas pudieron mejorar un modelo que ya tomaba en cuenta variables como la edad, el sexo y un primer examen cognitivo para estimar el riesgo de demencia.

Sin embargo, aclaran que este modelo se desarrolló principalmente para pacientes con problemas de memoria, por lo que podría no aplicarse igual en personas con Alzheimer que afecte más el comportamiento, la visión, el lenguaje o la percepción espacial.

Por ello, se requieren más estudios que validen estas medidas en grupos más variados y que evalúen si pueden predecir aspectos importantes como la institucionalización o el fallecimiento.

Los investigadores también sugieren que combinar la resonancia magnética con pruebas de marcadores específicos, como tau y amiloide, podría ser útil para que los médicos identifiquen qué pacientes necesitan un seguimiento más detallado y una planificación anticipada del cuidado.