León XIV en el Congreso: el poder tiene límites y se critica la "descalificación"
El Papa León XIV se ha pronunciado ante el Congreso de los Diputados, rechazando la constante descalificación entre adversarios políticos y resaltando la necesidad de establecer una delimitación equilibrada del poder público.
El Pontífice subrayó la importancia de construir una cultura basada en la reciprocidad dentro de las sociedades, señalando que la diversidad política no debería derivar en un ataque continuo hacia el oponente. Incluso en situaciones de conflicto, puede existir un camino hacia la paz en una convivencia madura.
También hizo un llamado a los legisladores para que "desarmen el lenguaje", recordando que la firmeza no debe ir acompañada de desprecio y que la discrepancia no implica humillación. Además, defendió la importancia de mantener claros los límites morales del poder y distinguir entre lo jurídico y lo moral.
- Dignidad humana y límites del poder
- Vida humana y migración
- Libertad de pensamiento y secreto confesional
Dignidad humana y límites del poder
León XIV recordó que la libertad no solo implica ausencia de coacciones o múltiples opciones, sino también la capacidad de reconocer y adherirse al bien de forma responsable. Por esto, señaló que toda sociedad libre debe establecer una adecuada delimitación del poder público para evitar que la libertad de personas, comunidades y asociaciones sea restringida injustamente.
Enfatizó que la dignidad humana no debe condicionarse a consensos sociales pasajeros ni a mayorías cambiantes. Criticó el aborto y la exclusión de migrantes como ejemplos claros de esta subordinación inadecuada.
Vida humana y migración
El pontífice definió la defensa de la vida humana no como un interés parcial o confesional, sino como una verdadera meta civilizatoria. Destacó que una comunidad justa no puede dejar olvidados a los no nacidos, ancianos, enfermos o personas que sufren en silencio, pues la grandeza moral de una nación se refleja en su capacidad para proteger a los más vulnerables.
Abogó por el respeto a la vida desde la concepción hasta la muerte natural, y explicó que cuando se pierde esta certeza, la ley pierde su verdadero propósito: proteger a cada persona. Además, alertó sobre la crisis que representa el drama migratorio, implicando una responsabilidad ética y jurídica de las naciones para responder con vías seguras, acogida respetuosa y oportunidades de integración real.
Destacó que la migración excede un mero análisis demográfico o económico, siendo eminentemente moral. Cualquier discriminación basada en origen, religión, etnia o condición social, representa una violación grave al principio universal de dignidad humana.
Libertad de pensamiento y secreto confesional
León XIV reconoció la profunda crisis espiritual y cultural global manifestada en violencia y polarización, y señaló que la paz debe ser una aspiración política. También defendió la libertad de pensamiento, conciencia y religión, reiterando que un Estado auténtico respeta y protege jurídicamente la dimensión religiosa del ser humano.
Subrayó que la autonomía temporal jamás debería verse como antagonismo hacia la religión, y que la fe no busca privilegios ni imponer su presencia, pero tampoco debe ser silenciada en la esfera pública.
Finalmente, solicitó que el secreto sacramental de la confesión sea protegido legalmente, similar a lo que ocurre con ciertas profesiones, garantizando un espacio sagrado de libertad interior para el creyente, conforme a normas internacionales.
El Papa señaló que su presencia ante el Parlamento español es un gesto de cercanía y un aporte desde el servicio a la persona humana, respetando la misión de las instituciones y la responsabilidad de los legisladores.