66% de pacientes en hemodiálisis presentan fatiga y sueño
- Fatiga y sueño en pacientes de hemodiálisis
- Factores asociados a la fatiga y sueño
- Recomendaciones para el abordaje de los síntomas
Fatiga y sueño en pacientes de hemodiálisis
Un estudio realizado por la Unidad de Investigación de la Fundación Renal Española revela que el 66 % de los pacientes sometidos a hemodiálisis experimenta fatiga y dificultades para dormir después de las sesiones. De estos casos, más del 27 % presenta una situación considerada grave.
Esta investigación multicéntrica, llevada a cabo por el grupo FRAGILDIAL de la Fundación Renal Española, incluyó a 729 pacientes en hemodiálisis procedentes de varios centros ubicados en Madrid, Segovia y Salamanca. El análisis mostró que las mujeres presentan mayor fatiga y alteraciones del sueño en comparación con los hombres. Además, se observó que sesiones de hemodiálisis más prolongadas se asocian a un aumento en la somnolencia posterior.
Factores asociados a la fatiga y sueño
Los resultados señalaron que la fatiga y el exceso de sueño tras la diálisis están vinculados principalmente con la fragilidad general y el riesgo de caídas, la presencia de sarcopenia, un mal estado nutricional, y también con síntomas de ansiedad o depresión en los pacientes.
Asimismo, el tiempo total que un paciente lleva sometiéndose a hemodiálisis se relaciona con un mayor desgaste y problemas para dormir. Los pacientes que perciben un peor estado general de salud fueron quienes reportaron un mayor número de estos síntomas.
Recomendaciones para el abordaje de los síntomas
Los autores del estudio, presentado en el 55º Congreso Nacional de la Sociedad Española de Nefrología (S.E.N.), concluyen que la fatiga y las alteraciones del sueño no dependen tanto de los parámetros técnicos o de la técnica de hemodiálisis, sino de aspectos funcionales, nutricionales y emocionales del paciente.
Por ello, proponen una evaluación integral y sistemática de estos factores para implementar estrategias terapéuticas que ayuden a mejorar la calidad de vida de las personas que reciben hemodiálisis. Destacan que un abordaje más completo basado en la valoración funcional, nutricional y emocional podría favorecer el bienestar diario de los pacientes con enfermedad renal crónica.