Lo imposible se hizo posible: España llega a la final del Mundial de Fútbol 2026

Pedro Porro celebra su gol.
Pedro Porro celebra su gol.

España protagonizó una actuación memorable al imponerse por 2-0 a Francia en el AT&T Stadium de Dallas, asegurando así su presencia en la final del Mundial 2026.

El encuentro estuvo marcado desde el inicio por intensos debates sobre la alineación de la selección española. Saltaba la duda respecto a si Fabián Ruiz debería ocupar un lugar en el once titular en lugar de Pedri, manteniendo la fórmula que ya dio resultado ante Bélgica. Finalmente, Luis de la Fuente decidió apostar por la continuidad. Por su parte, Francia, conducida tácticamente por Didier Deschamps, optó por una estrategia conservadora, renunciando a presionar en campo rival para esperar el control de España en la posesión del balón.

El combinado francés contaba con sus grandes figuras, el denominado "póker de los Campos Elíseos" —Mbappé, Olise, Dembélé y Barcola—, pero España logró neutralizar rápidamente su ofensiva desde el mediocampo. Rodri ejerció un papel dominante, imponiendo un juego de toque preciso, respaldado eficazmente por Fabián y Dani Olmo.

  1. El debate del once y la batalla táctica
  2. Primera parte: el gol de Oyarzabal y los problemas de Francia
  3. Segunda parte: la genialidad de Pedro Porro
  4. Defensa española y destino Nueva York

El debate del once y la batalla táctica

La duda central era sobre Fabián Ruiz, en lugar de Pedri, para repetir la misma composición que triunfó ante Bélgica. Luis de la Fuente optó por confirmar esa fórmula, mientras que Francia prefirió plantear su juego desde la espera, sin presionar arriba desde el principio y apostando a aprovechar las ocasiones que España pudiera dejar.

El equipo galo mostraba su potencial ofensivo con figuras como Mbappé, Olise, Dembélé y Barcola. Sin embargo, España encontró la manera de desactivar esa amenaza desde el centro del campo. Rodri ejerció un rol preponderante, mostrando gran dominio del balón y precisión en el toque, arropado por Fabián y Dani Olmo, quienes aportaron un equilibrio fundamental para controlar el juego.

Primera parte: el gol de Oyarzabal y los problemas de Francia

Tras superar el primer cuarto de hora, la dinámica del partido empezó a inclinarse. Lamine Yamal captó un balón dividido dentro del área y fue derribado claramente por Lucas Digne, lo que derivó en un penalti. En el minuto 21, Mikel Oyarzabal se encargó de transformar la pena máxima con un potente disparo con la zurda, imposible para el portero francés, adelantando a España en el marcador.

El impacto fue fuerte para Francia, que poco después tuvo que hacer un cambio obligado por lesión muscular de William Saliba, sustituido por Lacroix. La selección española, consciente de la oportunidad, estuvo cerca de ampliar la ventaja antes del descanso. En el minuto 38, Olmo y Yamal protagonizaron una brillante pared, culminada por un disparo de Fabián Ruiz que fue desviado a última hora por Upamecano, evitando el segundo tanto.

Segunda parte: la genialidad de Pedro Porro

En la segunda mitad, Didier Deschamps reajustó su equipo retirando al amonestado Rabiot para dar entrada a Koné y sustituyendo a Barcola por Doué. Sin embargo, Luis de la Fuente mantuvo la serenidad táctico-estratégica con un planteamiento que reflejaba paciencia y control absoluto del juego, esperando el momento para sentenciar el duelo.

El segundo gol llegó en el minuto 57 tras una jugada impresionante. El lateral Pedro Porro irrumpió en ataque, formó una pared excepcional con Dani Olmo, quien resistió una falta mientras mantenía la posesión, y finalizó con un disparo cruzado que superó a Maignan. Poco después, un gol de Lamine Yamal fue anulado por fuera de juego, lo que habría supuesto el 0-3.

Defensa española y destino Nueva York

Con el marcador en 0-2, Francia trató de buscar la remontada con intentos individuales principalmente de Mbappé, pero la defensa española se mantuvo firme y prácticamente infranqueable. En las pocas oportunidades concedidas, destacó la labor decisiva de Unai Simón. El portero corrigió una mala salida al detener un tiro claro de Doué y neutralizó un remate final de Dembélé. Mbappé, frustrado por la protección defensiva de Cucurella y Cubarsí, recibió tarjeta amarilla y erró un lanzamiento de falta en el minuto 87.

Finalizado el encuentro, la selección española celebró su clasificación para la segunda final de un Mundial desde aquel histórico logro en Sudáfrica hace 16 años. La expedición viajará a Nueva York como una de las favoritas para levantar la Copa del Mundo, aguardando al rival que saldrá de la semifinal entre Inglaterra y Argentina.