Más de la mitad de los españoles mayores de 55 años organiza planes para conocer gente nueva

El 31% de los mayores de 70 años amplía su círculo social al menos una vez al mes, especialmente hombres, según el VI Barómetro del Consumidor Sénior.
Archivo - Unos turistas pasean por la ciudad resguardados por un paraguas, a 19 de julio de 2024, en Sevilla, Andalucía (España). La primera ola de calor del verano pone en alerta a Sevilla por altas temperaturas, tanto en la campiña como en la sierra nor
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  1. Socializar en la edad adulta
  2. Diferencias por edad y sexo
  3. Ganas y oportunidades para socializar

Socializar en la edad adulta

La manera en que se percibe la longevidad actualmente va más allá del simple cuidado físico. Se valora tanto mantener la autonomía personal como continuar haciendo planes y cultivar amistades que aporten bienestar emocional. Esto cobra especial protagonismo durante el verano, una época donde las actividades culturales, las salidas al aire libre, los viajes y la mayor disponibilidad de tiempo crean espacios ideales para que las personas mayores de 55 años se encuentren y relacionen.

Esta nueva forma de entender la vida social tiene un reflejo evidente en los hábitos de esta población. Según el ‘VI Barómetro del Consumidor Sénior’, desarrollado por el Centro de Investigación Ageingnomics de Fundación Mapfre, un 53% de los españoles mayores de 55 años toma la iniciativa para salir, conocer gente nueva y ampliar su círculo de amistades. Lo hacen mediante planes como quedar para tomar algo, viajar, usar aplicaciones móviles o pedir a sus amigos que les presenten nuevas personas. De hecho, el 31% de este grupo realiza este tipo de actividades al menos una vez al mes.

Diferencias por edad y sexo

Al analizar los datos por rangos de edad, se observa que la participación en actividades sociales está presente en todos los grupos, pero alcanza su punto más alto en los mayores de 70 años. Concretamente, el 32% de estas personas realiza al menos una vez al mes iniciativas para conocer gente nueva, en comparación con el 31% en el grupo de 55 a 59 años, el 27% en los de 60 a 64 años y el 31% en el tramo de 65 a 69 años.

Las diferencias también son significativas según el género. El mismo barómetro indica que el 40% de los hombres mayores de 55 años participa en actividades sociales mensuales, mientras que sólo un 23% de las mujeres hace lo mismo.

Ganas y oportunidades para socializar

El interés por socializar también se manifiesta en el deseo de aumentar la frecuencia de estas actividades. El informe revela que casi un tercio de los sénior (31%) desearía salir y hacer planes con más regularidad. Este anhelo es especialmente fuerte entre quienes no participan actualmente en este tipo de encuentros. En este grupo, el porcentaje asciende al 74%, lo que representa aproximadamente 5,8 millones de personas en España que, a pesar de querer socializar, no pueden o no han encontrado los espacios ni las posibilidades para hacerlo.

El deseo de salir más y ampliar el círculo social se repite en todos los grupos de edad, aunque es más intenso entre los más jóvenes de esta franja: un 36% de quienes tienen entre 55 y 59 años expresan este interés, seguido por el 34% de los que están entre 60 y 64 años, el 33% en el rango de 65 a 69 años y el 27% en quienes superan los 70 años. En cuanto al género, los hombres muestran un interés ligeramente mayor, con un 33% frente al 29% de las mujeres que desean socializar más frecuentemente.

Juan Fernández Palacios, director del Centro de Investigación Ageingnomics de Fundación Mapfre, señala que “los datos de nuestro ‘VI Barómetro del Consumidor Sénior’ muestran que, junto a la salud física y mental, la vida social es una parte fundamental del bienestar a partir de los 55 años. Por un lado, vemos que más de la mitad de los sénior ya toma la iniciativa para salir, conocer gente nueva y ampliar su círculo social. Por otro, identificamos una demanda latente muy relevante: hay millones de personas que hoy no participan en este tipo de planes, pero que sí desean hacerlo. Esto nos recuerda la importancia del ámbito social para el bienestar y de aprovechar las oportunidades accesibles, cercanas y adaptadas a distintos momentos vitales”.

En este sentido, el verano puede resultar un buen momento para dar ese primer paso, aprovechando la mayor disponibilidad de tiempo, los encuentros al aire libre y los múltiples espacios que surgen en esta época. Mantener y crear vínculos también forma parte de un envejecimiento más activo, saludable y en contacto con los demás”, concluye.