Cómo deducir la luz en la declaración de la renta y ahorrar más
- Quién puede aprovechar la deducción por la luz
- Ahorro que suponer en la declaración la deducción de gastos energéticos
Uno de los puntos más relevantes al preparar la declaración de la renta es lograr ahorrar. Gracias a las deducciones fiscales, es posible reducir la cantidad a pagar o conseguir una devolución de Hacienda, como ocurre con la devolución de la declaración.
Existen múltiples tipos de desgravaciones que abarcan desde los gastos hipotecarios, pasando por el alquiler del hogar o incluso la cuota del gimnasio. Eso sí, cada una requiere cumplir con condiciones muy específicas.
Además, hay otra desgravación que puede resultar de gran ayuda, aunque sólo en determinados casos. Se trata de las deducciones por los gastos de electricidad en el domicilio.
Esta ventaja puede ser especialmente conveniente dado que la luz suele suponer un desembolso elevado, sobre todo si se permanece muchas horas en casa. No obstante, no todos pueden beneficiarse de esta desgravación. Es fundamental comprobarlo antes.
Quién puede deducir el gasto eléctrico en la renta
La deducción está diseñada para autónomos que desarrollan su trabajo desde casa y que han informado que su vivienda está vinculada, al menos en parte, a la actividad económica.
Estos son los criterios esenciales para poder aplicar esta reducción:
- Estar dado de alta en el régimen de autónomos.
- Declarar en el modelo 036/037 qué área de la casa se usa para el trabajo.
- La factura de la luz debe estar a nombre del autónomo.
Esta condición es común entre profesionales digitales que trabajan como freelance, pero también es válida para autónomos con talleres o actividades artesanales en su vivienda.
Los empleados por cuenta ajena no tienen derecho a esta deducción, incluso si teletrabajan todas las horas. Tampoco pueden aprovecharla los autónomos que no desempeñen su labor en casa.
Cuánto es posible ahorrar con esta deducción energética
El beneficio fiscal corresponde al 30 % del consumo energético imputable al espacio dedicado a la actividad laboral. Es importante destacar que no se puede aplicar al total de la vivienda, sino solo a la parte usada para trabajar.
Por ejemplo, en una casa de 100 metros cuadrados con un despacho de 20 metros cuadrados, la deducción efectiva sería un 6 % del importe total de la factura eléctrica.
Tomando el caso de un autónomo con esas dimensiones en su vivienda y una factura anual de 1.200 euros en la luz, la deducción alcanzaría el 6 %. En números, esto es 72 euros, y considerando un tipo marginal del 30 %, el ahorro final en la declaración ascendería a 21,60 euros.