España encara el cierre de los fondos europeos con 25.000 millones por pedir
España se encuentra en la última etapa para completar el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, con la misión clara de cerrar todas las reformas y proyectos comprometidos dentro del plazo establecido. La intención es maximizar el impacto positivo en el crecimiento económico, la modernización y la fortaleza de la economía española.
Según el cronograma fijado por la Unión Europea, los objetivos principales deben haberse cumplido antes del lunes 31 de agosto, mientras que el 30 de septiembre será la fecha límite para tramitar la solicitud de los últimos fondos pendientes.
Hasta ahora, España ha recibido 78.000 millones de euros en seis grandes desembolsos, lo que representa el 76,5 % de los 102.000 millones asignados. Esto se ha logrado tras cumplir con 338 requisitos establecidos.
- Avance en los desembolsos
- Impacto en la transición verde y digital
- Respuesta económica ante la pandemia
- Agenda de reformas estructurales
- Futuro con el fondo soberano 'España Crece'
Avance en los desembolsos
El séptimo y último desembolso de los fondos europeos 'Next Generation EU' está pendiente y el Gobierno debe solicitarlo antes de que termine septiembre. Este último tramo incluye la evaluación de 148 hitos para poder recibir 21.462 millones en transferencias y 4.400 millones en préstamos.
Con la aprobación de este pago, España habrá recibido más de 100.000 millones de euros del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia antes de fin de 2026. Para facilitar esta última solicitud, tres hitos incluidos en el sexto desembolso serán ajustados mediante una adenda técnica para darles más claridad.
El sexto pago, recibido en agosto, ascendió a 6.234 millones: 4.962 millones en transferencias (incluyendo 265 millones pendientes del desembolso anterior) y 1.008 millones en préstamos. Este monto se logró tras cumplir 73 nuevos objetivos.
Impacto en la transición verde y digital
Según datos del Gobierno, dos de cada tres euros del Plan se han dirigido a impulsar la transición verde y digital. Los fondos han beneficiado a 1,5 millones de personas y empresas, siendo el 68 % pymes y microempresas.
Por ejemplo, casi 922.000 pymes y autónomos han recibido apoyo del Kit Digital, presente en el 90 % de los municipios. Además, 23.429 empresas han accedido al Kit Consulting para asesoría en digitalización y otras 54.676 han utilizado garantías financieras de CERSA.
El Plan también ha creado 400.000 nuevas plazas en Formación Profesional, más del 25 % en áreas digitales, mejorando así la empleabilidad. Gracias a esto, España tiene la tasa más baja de desempleo juvenil desde 2008.
La Ley Crea y Crece ha impulsado la creación bruta de empresas, que ha subido un 50 % hasta alcanzar unas 13.000 nuevas al mes. Por otro lado, la Ley de Startups ha impulsado el ecosistema innovador con un crecimiento de 2,3 veces.
Respuesta económica ante la pandemia
El impacto del Covid-19 en marzo de 2020 fue duro para la economía española, especialmente por la importancia de sectores como el turismo, que sufrieron en gran medida por las restricciones y la caída en la movilidad y demanda.
El PIB español cayó más del 10 % en 2020, una cifra sin precedentes recientes que exigió una estrategia económica distinta a las crisis anteriores, tanto a nivel nacional como europeo y mundial.
En julio de 2020, el Consejo Europeo aprobó un fondo extraordinario de 750.000 millones llamado 'Next Generation EU', con la finalidad de apoyar la recuperación de los países afectados. España recibió inicialmente una asignación de 160.000 millones para el período 2021-2026, divididos en 80.000 millones en transferencias y 80.000 millones en préstamos.
Sin embargo, el Gobierno español ha solicitado créditos por un valor final de 21.500 millones, alrededor del 25 % de lo previsto inicialmente, debido a que el país puede financiarse en los mercados a un coste menor que el de los préstamos de la UE.
Se estimaba que el Plan incrementaría el PIB en más de un 2 % en los primeros años, pero para 2030 se espera un aumento acumulado de hasta tres puntos porcentuales.
De acuerdo con el portal público 'Elisa', hasta junio se convocaron más de 95.000 millones, se asignaron casi 80.000 millones y se resolvieron más de 70.000 millones.
El Gobierno destaca que en 2025 España fue la economía desarrollada con mayor crecimiento, superando ampliamente a la eurozona. España contribuyó con el 40 % del crecimiento y casi la mitad de la generación de empleo en la zona euro. Además, ha progresado un 8,5 % desde los niveles previos a la pandemia, un 40 % más que la media europea y 22 veces más que Alemania.
Agenda de reformas estructurales
El Plan de Recuperación incluyó una ambiciosa agenda de inversiones y reformas con el fin de avanzar hacia una España más verde, digital, socialmente cohesionada y justa.
Entre las reformas más difíciles y polémicas se encuentran la laboral y la de pensiones. La reforma laboral estuvo a punto de no salir adelante, pero finalmente se aprobó gracias a un error de un diputado del PP que resultó decisivo para salvarla por un voto.
También se impulsaron los Proyectos Estratégicos para la Recuperación y Transformación Económica (Perte), que promueven la colaboración entre el sector público y privado para modernizar sectores estratégicos y fomentar el crecimiento.
Futuro con el fondo soberano 'España Crece'
Con la llegada al final de los fondos europeos 'Next Generation EU', el fondo soberano 'España Crece' tomará el relevo. Su objetivo es movilizar 120.000 millones de euros en áreas clave como vivienda, energía, digitalización, inteligencia artificial, reindustrialización, economía circular, infraestructura, agua y seguridad.
Este fondo contará inicialmente con una base de 10.500 millones proveniente del Plan de Recuperación, pero buscará atraer inversión privada nacional e internacional para alcanzar su meta total.
El Instituto de Crédito Oficial (ICO) gestionará el fondo, coinvirtiendo con el sector privado mediante préstamos, avales y otros instrumentos para priorizar sectores estratégicos y mejorar la productividad.
Se calcula que el colchón del ICO aumentará con estos recursos, permitiéndole movilizar alrededor de 60.000 millones de forma directa. Sumando la participación de entidades financieras y bancos, la inyección total podría llegar a 120.000 millones para impulsar los sectores clave mencionados.