España reduce a la mitad el impacto del gas en la luz industrial frente a Europa

Archivo - Parque eólico de Mondego
Archivo - Parque eólico de Mondego
  1. Independencia del gas en la electricidad española
  2. Impacto en los precios industriales

Independencia del gas en la electricidad española

En los últimos años, España ha logrado reducir la dependencia del gas natural en los precios mayoristas de su electricidad gracias al crecimiento de las energías renovables. Este cambio ha disminuido a la mitad el impacto del gas en comparación con el promedio europeo, según destaca el Banco de España.

Antes de 2022, cada subida de 10 euros por megavatio-hora (MWh) en el precio del gas suponía, en las grandes economías de la zona euro, un aumento cercano a 20 euros por MWh en el mercado eléctrico. Esto refleja la necesidad de aproximadamente 2 MWh de gas para generar 1 MWh de electricidad.

El informe anual del Banco de España señala que, desde 2022, esta relación se ha ido reduciendo en España gracias primero a la llamada "excepción ibérica" y ahora, principalmente, por el mayor protagonismo de la energía eólica y solar. Estas fuentes limpias reemplazan tecnologías basadas en combustibles fósiles que tradicionalmente marcaban el precio marginal de la electricidad.

Hoy en día, con la actual composición del 'mix' energético, un aumento de 10 euros por MWh en el gas solo implica un incremento de entre 5 y 10 euros por MWh en la electricidad española. En cambio, en países como Alemania e Italia, sigue siendo casi el doble, con una relación de 2 a 1.

Impacto en los precios industriales

Esta menor conexión entre gas natural y electricidad también se refleja en los precios finales que enfrenta la industria española. El Banco de España destaca que, desde 2021 hasta la primera mitad de 2025, el incremento acumulado en el precio de la electricidad ha sido de unos 40 euros por MWh. Esto es, aproximadamente, la mitad del aumento cercano a 80 euros por MWh que se ha registrado en promedio en otras economías de la eurozona.

Además, esta dinámica diferenciada se observa en la respuesta del mercado de futuros eléctricos en España ante subidas recientes del gas relacionadas con el conflicto en Irán. En nuestro país, los ajustes al alza han sido más moderados que en Alemania e Italia, donde la generación eléctrica sigue dependiendo en buena medida de combustibles fósiles.