CSIC revisa su memoria y entrega archivo con 500 investigadores afectados por la dictadura

CSIC.
  1. CSIC y la memoria histórica de la JAE
  2. Detalle del proyecto web Archivo, memoria, reparación
  3. Reconocimiento institucional y actos conmemorativos

CSIC y la memoria histórica de la JAE

El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha realizado, según declaraciones de su presidenta Eloísa del Pino, una revisión exhaustiva de su memoria histórica. Este esfuerzo se materializa en la presentación de la plataforma web 'Archivo, memoria, reparación', lanzada recientemente, que documenta las depuraciones sufridas por 511 personas con vínculos administrativos a la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas (JAE), antes de ser desmantelada por el bando sublevado durante la Guerra Civil española.

Esta depuración no solo implicó castigos individuales sino que rompió carreras académicas, forzó exilios y creó estigmas sociales, afectando profundamente el entramado institucional y científico del país. La web busca dos fines principales: proporcionar una herramienta para la investigación académica y reconstruir las historias truncadas por estos episodios.

Detalle del proyecto web Archivo, memoria, reparación

El proyecto abarca a todo el personal asociado a la JAE, no limitándose solo a los científicos más reconocidos. Incluye fichas con detalles sobre la vinculación de cada individuo y el impacto que tuvo el proceso de depuración en su carrera. Cabe destacar que muchos no continuaron en el CSIC, fundado en 1939 bajo el régimen franquista con el objetivo de restaurar un orden científico y cultural tradicional, teniendo que abandonar España o sus trayectorias profesionales.

Mientras casi la mitad mantuvo sus carreras en el CSIC, la proporción de mujeres que lo hizo fue menor debido a que instituciones femeninas como el Instituto Escuela o la Residencia de Señoritas no fueron integradas en el CSIC. Algunas personas padecieron sanciones como suspensión o degradación, y otras lograron rehabilitarse completamente.

La investigación partió de más de 13 archivos diferentes y una vasta bibliografía. Los expertos hallaron amplia documentación generada por la llamada "burocracia del castigo", aunque también se detectaron lagunas y ausencias. Entre las fuentes se encuentran expedientes conservados en la Residencia de Estudiantes y en el Archivo General de la Administración.

La web está dividida en cinco secciones: Archivo, Memoria, Reparación, Referencias y Contacto. El archivo permite búsquedas detalladas por género, cargo, centro de trabajo o resultado del proceso depurativo. La sección de Reparación recopila los nombres de los depurados y organiza las historias según características específicas como mujeres, personal docente, trayectorias interrumpidas o exilio.

Además, la sección Memoria explica el desarrollo del proyecto mientras que Referencias ofrece las fuentes consultadas. El área de Contacto dispone de un formulario para que el público colabore aportando memorias familiares y documentos, fortaleciendo así la base documental.

Reconocimiento institucional y actos conmemorativos

María Jesús Santesmases, investigadora del equipo, indicó que este acto simboliza el reconocimiento del CSIC a sus orígenes durante el franquismo. Se trata de un compromiso político, historiográfico y documental con la reparación y recuperación de la memoria histórica.

Eloísa del Pino destacó que, aunque el CSIC vive su mejor momento, debía realizar esta revisión para consolidarse como una institución "democráticamente avanzada". Resaltó el impacto transformador de la JAE en la ciencia española y cuestionó el potencial que habría alcanzado con un desarrollo sostenido.

Con este lanzamiento, el CSIC inicia la conmemoración por los 120 años de la JAE, extendiendo los actos durante 18 meses para abordar la memoria democrática de esta institución desde su fundación en 1907 hasta la actualidad.

Juan Cruz Cigudosa, secretario de Estado de Ciencia, Innovación y Universidades, valoró el proyecto por no limitarse a reconstruir expedientes, sino también porque permite entender la destrucción sistemática de una España que veía en la educación una herramienta de movilidad social.

El secretario subrayó la apuesta política de la JAE por una ciencia transformadora, vinculada a la emancipación social y a la mejora del mundo, y recordó que el sistema público de ciencia español nació con ideales democráticos y progresistas que han estado en la base de sus mayores avances.