Alfredo y Benjamín, refugiados LGTBI+ en España: "En Guatemala no éramos libres"

Alfredo y Benjamín, refugiados LGTBI+ en España
Alfredo y Benjamín, refugiados LGTBI+ en España

Alfredo y Benjamín tomaron la decisión de abandonar Guatemala y llegar a España en septiembre, huyendo del acoso constante, las amenazas de muerte y los insultos por su orientación sexual. En su país, no podían vivir de forma libre, siempre escondiéndose. Ahora están en Talavera de la Reina (Toledo), donde el Gobierno les ha concedido asilo.

Alfredo relata en una entrevista con Europa Press que llevaban una vida normal, con trabajo y relaciones sociales, hasta que comenzaron a recibir notas anónimas llenas de insultos en la puerta de su casa. Al principio pensaron que era una broma de algún vecino, pero luego encontraron fotos de ellos colgadas en postes eléctricos con mensajes ofensivos y amenazas.

Ante el peligro que enfrentaban, vendieron todas sus pertenencias para salir del país. Intentaron, en un primer momento, ser reubicados en Estados Unidos a través de ACNUR, pero los cambios en las políticas migratorias con la administración Trump dificultaron sus planes. Finalmente, optaron por España debido a la legislación y la sociedad más abierta y tolerante. Alfredo explica que en su país no podían vivir libremente por quienes son, y que España les ofrece el apoyo que necesitaban.

  1. La llegada a España y las dificultades iniciales
  2. El proceso de asilo y el apoyo de Accem
  3. Vivir en España y los retos de la inclusión

La llegada a España y las dificultades iniciales

Cuando llegaron a Madrid, gastaron casi todos sus ahorros en alquileres temporales mientras intentaban sin éxito conseguir una cita para solicitar asilo. Tras varias semanas sin avances, acudieron a servicios sociales que los enviaron a un albergue en Toledo. Sin embargo, la discapacidad física de Alfredo complicó su estancia debido a obstáculos físicos en el lugar.

Por eso se trasladaron a un centro accesible de una sola planta en Talavera de la Reina, donde reciben ayuda de Accem, una ONG dedicada a apoyar a personas refugiadas y migrantes.

El proceso de asilo y el apoyo de Accem

En enero recibieron el documento oficial que confirma su solicitud de protección internacional y, pocos meses después, obtuvieron la resolución definitiva de asilo. Alfredo destaca la rapidez del proceso, que sorprendió incluso a los propios trabajadores sociales.

Accem trabaja especialmente con el colectivo LGTBI+ refugiado, evaluando esta condición desde las primeras entrevistas para poder ofrecer apoyo psicológico, jurídico y social. Su objetivo es crear espacios seguros donde estas personas puedan sentirse protegidas durante su integración en España.

La ONG comunica al Ministerio de Inclusión la pertenencia de los usuarios al colectivo para favorecer que se ubiquen en municipios con redes de apoyo locales. Además, promueven que convivieran con gente en situaciones similares y fomentan la creación de amistades.

Las oficinas de Accem cuentan con carteles que identifican estos lugares como espacios libres de discriminación. Se hace especial hincapié en respetar los pronombres escogidos por los usuarios y fomentar un trato inclusivo y sin prejuicios.

Parte del acompañamiento incluye talleres para que tanto personas LGTBI+ como otros usuarios aprendan a identificar y reaccionar a casos de discriminación. También mantienen servicios jurídicos para analizar posibles situaciones legales y actuar en consecuencia.

Vivir en España y los retos de la inclusión

En el marco del Día Internacional del Orgullo, Alfredo valora positivamente los avances en derechos LGTBI+ en España. Afirma que aquí se sienten mucho más libres, algo que para ellos representa un gran avance en comparación con Guatemala.

A pesar de ello, también señala que han encontrado actitudes de rechazo incluso dentro del colectivo migrante latino, algo que califica como frustrante. Considera importante que España, como país de tolerancia, mantenga un ambiente donde todos puedan convivir sin prejuicios.

"No nos metemos con nadie, simplemente somos quienes somos", concluye Alfredo, insistiendo en la necesidad de respeto y aceptación para todas las personas, independientemente de su orientación sexual.