Más de 16.000 estudiantes regresan a las aulas en Ceuta bajo medidas y visita de Tolón

Decenas de personas se manifiestan ante la situación migratoria en Ceuta, a 7 de septiembre de 2026, en Ceuta (España).
  1. Regreso a clases en Ceuta entre incertidumbre y medidas de seguridad
  2. Medidas de seguridad en los colegios y reacciones de la comunidad educativa
  3. Perspectivas y reacciones de líderes y asociaciones
  4. Aspectos educativos y desafíos para el nuevo curso

Regreso a clases en Ceuta entre incertidumbre y medidas de seguridad

Este martes 8 de septiembre, un total de 16.070 estudiantes volverán a las aulas en Ceuta, dando inicio a un curso escolar marcado por la preocupación y la falta de confianza tanto de docentes como de familias frente a las normas planteadas por el Ministerio de Educación. Estas incluyen un plan de reforzamiento de la seguridad debido a la situación derivada de la llegada masiva de migrantes el pasado 30 de julio, a pocos días del comienzo escolar.

La escolarización de los menores migrantes no acompañados que todavía permanecen en Ceuta no está completamente resuelta. La consejera de Educación, Milagros Tolón, quien se encuentra en la ciudad autónoma, indicó en una entrevista para TVE que este asunto podría solucionarse en unas semanas.

Medidas de seguridad en los colegios y reacciones de la comunidad educativa

Entre las acciones decididas en una reunión encabezada la semana pasada por Abelardo De la Rosa, secretario de Estado de Educación, destaca un aumento en la presencia de policías, otros cuerpos de seguridad del Estado y militares en las rutas hacia los centros educativos. Además, desde inicios del mes, se cuenta con vigilancia privada dentro de cada colegio.

Las asociaciones de padres y estudiantes ya anticipan absentismo en los días iniciales del curso, pues consideran insuficientes las medidas actuales y exigen elevar la seguridad, además de agilizar la implementación de estructuras como las vallas perimetrales.

En la víspera del retorno a las aulas, un grupo de alrededor de veinte personas, entre padres y alumnos, se reunió frente a colegios cercanos a las áreas destinadas para migrantes, como el CEIP ‘Ortega y Gasset’, próximo a la explanada donde se alojan varios inmigrantes.

Perspectivas y reacciones de líderes y asociaciones

Encarnación Segura, portavoz del colectivo congregado, declaró que no enviará a sus hijos al colegio, considerando insuficiente un solo vigilante para un centro de 6.500 metros cuadrados, una situación que debería replicarse según su punto de vista en todos los colegios de la ciudad. Amplió que, aunque se desea mostrar normalidad, no la pueden aceptar bajo estas condiciones.

Desde el cuerpo docente, Trinidad Megías, presidenta de la Junta de Personal Docente y representante sindical, expresó preocupación por la seguridad, criticando que solo haya un vigilante por centro, sin importar el tamaño, y se quejó de la falta de tiempo para adaptarse a las instrucciones, enviadas por correo electrónico durante un fin de semana.

Se propuso que durante septiembre los alumnos dediquen tiempo a repasar contenidos, preparando el terreno ante una posible ausencia de estudiantes en los primeros días.

Aspectos educativos y desafíos para el nuevo curso

La Federación de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos (FAMPA 4 Culturas) remarcó que la educación presencial es clave para el aprendizaje y el desarrollo emocional, advirtiendo que deben implementarse protocolos claros, recursos y medidas de seguridad para que el regreso sea confiable para familias y estudiantes.

La desconfianza en las instituciones es palpable, según declaraciones de miembros de la FAMPA, que denuncian negligencia institucional y cuestionan la gestión gubernamental ante la crisis migratoria.

Se esperan que varios padres opten por no llevar a sus hijos en las primeras semanas o acompañarlos en vehículo particular, debido a la falta de garantías sobre su seguridad, incluso para alumnos de edad avanzada.

El Ministerio de Educación anunció un plan de intervención para asistir psicológicamente a los estudiantes más afectados por esta situación, buscando minimizar el impacto emocional.

Milagros Tolón ha hecho un llamado a retomar la rutina escolar, asegurando que los centros son lugares seguros, aunque comprende las inquietudes familiares.

El inicio del curso se produce una semana después de la incorporación de 1.749 docentes en centros públicos y concertados. Desde CSIF Ceuta se reclama que los colegios estén preparados, limpios y con suficiente personal especializado, además de evitar que la escolarización de menores no acompañados afecte la carga laboral del profesorado ya saturado.

El presidente del Consejo de la Juventud y del Movimiento de Estudiantes considera que las medidas son insuficientes pero mantiene el compromiso de que los jóvenes asistan a clase de la manera más segura posible.

Finalmente, la presidenta de la Confederación de Padres de Alumnos y miembro del Consejo Escolar del Estado destacó la importancia de dotar a Ceuta con recursos humanos y materiales inmediatos, y de garantizar la seguridad en los centros y sus alrededores para generar confianza en las familias.

Este regreso también estará influido por los resultados de la última evaluación PISA y contará con una reducción de la ratio por aula, establecida en torno a 20 estudiantes, con el objetivo de afrontar retos históricos en indicadores académicos y deserción escolar.