AnimaNaturalis y PETA protestan en Pamplona por la abolición de la tauromaquia

Protesta de AnimaNaturalis y PETA en contra de la tauromaquia en vísperas de las fiestas de San Fermín.

Activistas de AnimaNaturalis y PETA llevaron a cabo este domingo en Pamplona una protesta tradicional contra la tauromaquia, coincidiendo con la proximidad de las fiestas de San Fermín. La manifestación consistió en una performance que calificó los festejos taurinos como un "pecado" y exigió su erradicación.

La acción comenzó a las 11.00 horas en la plaza Consistorial. Varias personas, semidesnudas y cubiertas con pintura roja que simulaba sangre, además de portar cuernos en la cabeza, se colocaron formando un grupo en el centro de la plaza. Los activistas exhibieron carteles con mensajes como La tauromaquia es pecado y No matarás en diferentes idiomas. Luego, un hombre caracterizado como Jesucristo ensangrentado se situó en una posición elevada junto al grupo. Tras esto, se leyó un comunicado mientras se coreaban consignas como San Fermín sin crueldad y Tauromaquia abolición.

  1. Declaraciones de Daniela Hernández
  2. Performance y peticiones

Declaraciones de Daniela Hernández

Antes del acto, Daniela Hernández explicó que el objetivo es solicitar a las personas con conciencia y compasión que eviten participar en el encierro o en cualquier otro festejo patronal católico que incluya la matanza ritualizada de animales con capacidad de sentir.

Indicó que la doctrina católica considera pecado el maltrato animal, pero durante los Sanfermines, cuya celebración se dedica a San Fermín, los toros son asesinados de manera brutal sólo con fines de entretenimiento.

Hernández afirmó que la tauromaquia contradice los principios católicos de misericordia, compasión y respeto por la vida, y por ello llamó a la sociedad a unirse para poner fin a este sufrimiento.

Performance y peticiones

Explicó que la representación, donde Jesucristo aparece rodeado de toros "muertos", pretende demostrar que los valores cristianos rechazan el maltrato animal. Destacó que según la doctrina católica, causar sufrimiento a los animales es un pecado y señaló que existen más de 18.000 festivales en el mundo donde se inflige tortura a animales de diversas maneras.

Por último, hizo un llamado al Papa León XIV para que tome medidas contra esta crueldad y condene públicamente la tauromaquia, evitando así que la fe cristiana sea vinculada con prácticas arcaicas que, según dijo, deberían haber desaparecido hace mucho tiempo.