Arzobispo de Sevilla solicita fortaleza y consuelo para víctimas de desastres

Misa en la Catedral de Sevilla tras la procesión de la Virgen de los Reyes.
Misa en la Catedral de Sevilla tras la procesión de la Virgen de los Reyes.
  1. Homilía del arzobispo en la procesión de la Virgen
  2. El mensaje a los fieles y la invitación al servicio
  3. Llamado a los gobernantes por el bien común

Homilía del arzobispo en la procesión de la Virgen

El arzobispo de Sevilla, monseñor José Ángel Saiz Meneses, encabezó este sábado la misa del 15 de agosto tras la tradicional procesión dedicada a la Virgen de los Reyes, patrona de la ciudad. Durante su homilía, el prelado tocó temas de relevancia nacional e internacional, haciendo un llamamiento urgente a la esperanza y fortaleza para quienes sufren por catástrofes naturales, como incendios y terremotos. Además, instó a los responsables políticos a tomar "decisiones valientes de diálogo y reconciliación". En sus palabras, enfatizó que "las personas no pueden ser objeto de intercambio o de comercio".

Al iniciar su discurso, Saiz Meneses subrayó la gran afluencia de devotos y fieles que acompañaron con fervor la imagen de Nuestra Señora de los Reyes en su recorrido. Definió la procesión como "una confesión pública de fe", resaltando que no se trata solo de contemplar un símbolo venerado, sino de experimentar "el signo visible de una presencia maternal que acompaña la historia cristiana de Sevilla", según informó el Arzobispado en un comunicado.

El mensaje a los fieles y la invitación al servicio

El arzobispo solicitó a la Virgen que "no permitas que Sevilla se aleje de tu Hijo". Para quienes esta mañana rezaron ante la patrona, dejó una reflexión clara: "Quien contempla a María, quien reza ante Nuestra Señora de los Reyes, ha de aprender a levantarse, a salir, a visitar, a acompañar y a servir".

Destacó que la procesión no concluye al regresar la imagen a la Catedral. Recordó a los fieles que esa marcha debe continuar en acciones concretas “hacia el enfermo, hacia la familia que atraviesa dificultades, hacia el anciano que vive solo, hacia el joven que ha perdido el sentido de la vida, hacia el pobre que pide no sólo ayuda material, sino también escucha, respeto y fraternidad”. Estas palabras subrayan la importancia de unir la fe con la acción solidaria y el compromiso social.

Además, insistió en la relación inseparable entre la escucha de la Palabra de Dios y el servicio a los demás, afirmando que la misión de la Iglesia consiste en "llevar a Cristo a los hogares, a los barrios, a las instituciones, a la cultura, al trabajo, a las alegrías y a las heridas de nuestro tiempo". Con urgencia pidió cristianos activos que mantengan viva esa presencia de Cristo en Sevilla.

Llamado a los gobernantes por el bien común

Monseñor Saiz Meneses insistió en que todos tenemos la responsabilidad de construir el Reino de Dios en la tierra, cada uno desde su vocación y su influencia social. Dirigió un mensaje especial a quienes gobiernan, recordándoles que deben trabajar por el bien común.

En su intervención, agradeció la presencia institucional en la misa estacional y recordó el discurso del papa León XIII en el Parlamento español, que destacó la necesidad de "proteger toda vida humana y a fortalecer el bien común en las relaciones sociales, tanto a nivel nacional como a nivel internacional".

El arzobispo hizo un llamado a Dios para que otorgue la gracia de buscar el bienestar de las personas en todas las relaciones humanas, superando intereses personales, ambiciones y manipulaciones. En especial, pidió a los gobernantes que pongan al ser humano en el centro de sus políticas, defendiendo su dignidad, libertad y derechos. Subrayó que "las personas no pueden ser objeto de intercambio o de comercio, ni pueden ser utilizadas como arma de presión geopolítica".