Forense confirma que "lo más plausible" es muerte por metales o fármacos en la tía de Arancha Palomino
La forense encargada de la autopsia a la tía de Arancha Palomino indicó que la causa de la muerte podría estar relacionada con tóxicos vinculados a metales pesados o medicamentos. Puso en duda que el fenómeno conocido como redistribución post mortem justifique las elevadas concentraciones de cadmio y manganeso encontradas en la sangre, que inicialmente hicieron pensar en un posible homicidio.
El proceso judicial que enfrenta al intérprete y su expareja continuó en la Audiencia Provincial de Madrid con la declaración de testigos, incluyendo al responsable de la investigación por parte de la Guardia Civil. Este declaraba que en el coche del actor se encontró una carta donde pedía ayudas alimentarias a una fundación, algo que resultó extraño tras hallar 140.000 euros ocultos debajo de un colchón en su domicilio.
La médica forense que realizó la autopsia señaló que no es adecuado aplicar en este caso la teoría de redistribución post mortem, dado que en sangre se detectaron cantidades de cadmio 200 veces superiores a lo normal y de manganeso veinte veces mayores.
Ante preguntas del abogado Juango Ospina, defensor de los acusados, sobre si la muerte se debió a ingesta de cadmio o manganeso, la forense señaló que esa es la hipótesis más plausible, aunque reconoció que debió haberse realizado una autopsia más exhaustiva y mayores análisis sobre esta teoría forense.
"La causa de la muerte fue toxicológica según cuanto se observa. No se encontró otra explicación. Si hubiese habido sospechas previas, se habría abierto el aparato digestivo, pero fue en época de pandemia y no se consideró necesario. Mi opinión, basada en lo observado, es que falleció por causa tóxica debido a metales o fármacos", afirmó.
La investigación judicial comenzó tras la aparición de las altas concentraciones de cadmio y manganeso en los primeros análisis toxicológicos, lo que llevó a sospechar de un homicidio.
Durante la instrucción, se incorporaron nuevos informes periciales que atribuían los resultados a la redistribución post mortem, descartando la existencia de pruebas suficientes para confirmar una intoxicación intencionada. Finalmente, la magistrada decidió retirar la acusación de homicidio, al no hallar indicios sólidos que vinculen la muerte con un acto criminal.
INVESTIGACIÓN JUDICIAL
Un agente de la Guardia Civil relató que, según testimonios recogidos, vecinos afirmaron haber escuchado gritos provenientes del domicilio durante ese período y que la mujer fue vista bajando sola al aparcamiento para usar el servicio comunitario.
Además, mencionó declaraciones de empleados de un restaurante Vips, quienes indicaron que el 17 de abril de 2021 la mujer permaneció sola en la terraza durante siete u ocho horas después de que su familia la dejara allí, mientras que una sobrina aseguró que ese día estuvo en el parque Warner.
En el registro de la vivienda, los agentes encontraron 140.000 euros escondidos bajo un colchón. También apareció una carta en la que Luis Lorenzo solicitaba ayudas para alimentación a una fundación, documento que el guardia civil definió como "extraño" y "llamativo", dado el dinero hallado durante la investigación.
Por otro lado, un agente responsable de un informe sobre los posicionamientos del teléfono móvil verificó que el 17 de abril de 2021, cuando el matrimonio dejó a Isabel sola en el Vips, el móvil estuvo en el Parque Warner desde las doce de la mañana hasta las ocho de la tarde.
METALES PESADOS
La forense que realizó la autopsia explicó que la víctima falleció a causa de un ictus. "La encontramos completamente maquillada, con dos hematomas en la cara y otro en el hombro izquierdo", detalló.
Respecto a los resultados toxicológicos, mencionó la detección de varios psicofármacos, incluyendo antipsicóticos, antidepresivos, ansiolíticos y medicamentos para la hipertensión. "Llama la atención la combinación de tantos fármacos, aunque en concentraciones terapéuticas, porque sus efectos se suman", explicó.
En un análisis de metales pesados, los especialistas encontraron niveles en sangre muy superiores a lo normal de cadmio (200 veces más) y manganeso (20 veces más). Esto llevó a concluir que no parecía una muerte natural y se consideró una posible causa homicida.
Se abordó el fenómeno de distribución post mortem, que consiste en el traslado de sustancias de tejidos a la sangre por concentración, y por ello se desestimó inicialmente el homicidio. Sin embargo, la forense afirmó que esta explicación no es convincente para explicar las concentraciones elevadas en sangre, dado que en el hígado las concentraciones eran bajas.
El juicio está previsto que termine el próximo viernes con las declaraciones de los acusados y los informes finales. La fiscalía pide seis años de prisión por un delito contra la integridad moral y uno continuado de administración desleal, mientras que la defensa solicita la absolución.