Pilotos comerciales alertan sobre el esfuerzo extra por fallos estructurales
En España, los pilotos dedicados a la extinción de incendios forestales están enfrentando un año más un esfuerzo enorme para mantener un servicio público clave, a pesar de las fallas en la regulación y problemas estructurales que persisten en este ámbito.
La cantidad y severidad de los incendios en esta temporada han llevado a los equipos a volar al máximo permitido, con jornadas de hasta ocho horas diarias y un límite mensual de 80 horas acumuladas en 28 días. La falta de personal para hacer relevos deja a los dispositivos operativos al límite, generando una alta presión sobre los pilotos.
Además de esta situación, el Colegio Oficial de Pilotos de la Aviación Comercial (COPAC) señala que las complicaciones logísticas y la planificación insuficiente por parte de operadores y responsables afectan negativamente el descanso y la recuperación física y mental de las tripulaciones. Por ejemplo, algunas bases no cuentan con los recursos necesarios para atender adecuadamente a las aeronaves y a sus equipos, enfrentándose a carencias en alojamiento, alimentación y traslados frecuentes entre diferentes bases y comunidades autónomas.
Problemas operativos y logísticos
El COPAC ha recibido testimonios de pilotos que relatan improvisaciones en las operaciones, fallos en la coordinación aérea y traslados constantes de una base a otra, sin prestar atención a aspectos básicos como alimentación, espacios para descanso o traslados después de jornadas agotadoras.
Esta falta de organización y recursos genera incertidumbre y dificulta la recuperación adecuada de los pilotos, lo que puede aumentar la fatiga y afectar su seguridad y rendimiento durante las misiones.
Recomendaciones para mejorar
El Colegio Profesional demanda la implementación de cambios estructurales para aumentar la disponibilidad de pilotos y así poder realizar relevos sin alcanzar los límites actuales de actividad. Además, apuesta por una regulación adecuada de los tiempos de vuelo y descanso, considerando las limitaciones humanas y el impacto de la fatiga.
También se subraya la importancia de asegurar servicios básicos como alojamiento, alimentación y acceso a higiene personal para los profesionales. La colaboración entre la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA), el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), las comunidades autónomas y los operadores aéreos es esencial para planificar y gestionar estas operaciones de modo sostenible.
Preocupación por la seguridad
El COPAC alerta sobre los riesgos que afrontan los pilotos en entornos operativos y ambientales muy complejos, donde ocurren numerosos precursores de accidentes e incidentes. Destaca que el factor humano necesita atención especial para garantizar la seguridad y eficacia de los vuelos de extinción de incendios.
Carlos San José, decano del COPAC, expresa su tristeza ante la situación que obliga a estos profesionales a realizar un sacrificio extraordinario para cumplir con su labor vital. Valora el compromiso y la responsabilidad de los pilotos, pero recuerda que no es aceptable que tengan que trabajar bajo estas condiciones tan exigentes.
Finalmente, San José hace un llamado para que la sociedad reconozca el esfuerzo de los pilotos y pide a las autoridades que tomen medidas que aseguren condiciones de trabajo dignas y seguras, poniendo además a disposición su experiencia para colaborar en la mejora del sector.