Sánchez defiende que fue "inteligente" permitir migrantes en Ceuta frente al PP
- Declaraciones de Pedro Sánchez sobre la crisis de inmigrantes en Ceuta
- Defensa del descanso y autocrítica en la gestión
Declaraciones de Pedro Sánchez sobre la crisis de inmigrantes en Ceuta
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha defendido la actuación de las fuerzas y cuerpos de seguridad ante la entrada masiva de inmigrantes ocurrida los días 30 y 31 de julio en Ceuta. Señaló que la decisión de permitir su ingreso fue lo "inteligente", en contraste con la postura del Partido Popular (PP), que proponía el uso de la fuerza para detenerlos.
En una entrevista en el programa 'La 1', Sánchez calificó como una "auténtica barbaridad" la afirmación del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, quien expresó que, de ser presidente, aplicaría el artículo 8 de la Constitución en situaciones similares, sugiriendo una respuesta armada ante la "avalancha".
El presidente planteó que, en caso de un gobierno distinto, se podría haber disparado contra jóvenes, menores y niños. Resaltó que permitir la entrada facilitó que, en un 90%, los migrantes abandonaran Ceuta en las horas o días posteriores, destacando que desde el 10 de agosto unas 4.500 personas han salido voluntariamente.
Sánchez consideró de "extrema gravedad" que Feijóo propusiera una medida de tal envergadura, advirtiendo que eso habría generado una crisis más profunda, no solo en Ceuta, sino en las relaciones bilaterales con Marruecos, además de perjudicar la imagen internacional. Por este motivo, respaldó la respuesta dada por los cuerpos de seguridad como la más adecuada.
Defensa del descanso y autocrítica en la gestión
Consultado sobre la gestión de la crisis y si la decisión de ausentarse por vacaciones fue un error, Sánchez defendió su "derecho al descanso" como cualquier trabajador y destacó que ha sido el jefe de Gobierno que más veces ha visitado Ceuta. Indicó que estuvo trabajando durante todo agosto, manteniéndose activo y al "pie del cañón". También afirmó que el Gobierno actuó desde el primer momento, descartando la existencia de informes que anticiparan una llegada masiva, más allá de un aumento puntual en las llegadas a nado en días previos.
Respecto a la autocrítica, reconoció la necesidad de mejorar en la preparación frente a "ataques híbridos" como el ocurrido, así como fortalecer la capacidad de Ceuta y Melilla para afrontar la desigualdad que existe al otro lado de la frontera.
Asimismo, admitió que es necesario avanzar en la anticipación y prevención, disponiendo de inteligencia más sofisticada para detectar en el ámbito digital movimientos migratorios de gran escala similares a los del 30 y 31 de julio.
Sánchez afirmó que los informes previos, que el Gobierno publicará próximamente, no previeron una llegada masiva como la que se produjo, sin menoscabar el profesionalismo de quienes los elaboraron.
Por último, denunció el uso político de Ceuta por parte de la ultraderecha internacional, que persigue desestabilizar al Gobierno mediante la difusión de odio, miedo y xenofobia.
También destacó que redes vinculadas con Rusia, Israel y algunos 'think tanks' ultraderechistas de Estados Unidos participaron en la amplificación de bulos y desinformación asociados a la crisis de Ceuta.