Una casa que detecta cómo caminas: la tecnología española que quiere ayudarnos a envejecer con autonomía

El proyecto NewHomes utiliza sensores instalados bajo el pavimento e inteligencia artificial para identificar cambios en la movilidad de las personas mayores sin cámaras ni dispositivos que tengan que llevar encima
New Homes | D+ IA
New Homes | D+ IA

Redacción D+.  ¿Puede una vivienda darse cuenta de que algo está cambiando en nuestra salud antes incluso de que ese cambio resulte evidente?

Esta es una de las preguntas que intenta responder NewHomes, un proyecto español que investiga cómo convertir el propio hogar en un aliado para que las personas mayores puedan conservar durante más tiempo su autonomía.

La propuesta parte de una idea sencilla: nuestra manera de movernos puede proporcionar información sobre nuestro estado físico. Pequeñas alteraciones en la marcha, la estabilidad o la actividad cotidiana pueden convertirse en indicadores de cambios asociados a la fragilidad.

El desafío consiste en detectar esas señales sin convertir la vivienda en un espacio medicalizado ni someter a sus habitantes a una vigilancia permanente.

Y ahí está precisamente una de las particularidades de NewHomes.

Sensores bajo el suelo, no cámaras

El sistema investigado utiliza sensores situados bajo el pavimento capaces de captar las vibraciones producidas cuando una persona camina por la vivienda.

Después, algoritmos de inteligencia artificial analizan esas señales buscando patrones relacionados con aspectos como la movilidad, la estabilidad o la fuerza física. 

La elección de esta tecnología no es casual.

Los investigadores descartaron soluciones que obligaran a las personas mayores a utilizar permanentemente pulseras u otros dispositivos y también tecnologías potencialmente más invasivas, como cámaras y micrófonos. 

El objetivo es que la tecnología forme parte de la vivienda prácticamente sin que quien vive en ella tenga que hacer nada.

Una tecnología que esté presente precisamente intentando hacerse invisible.

Detectar antes para poder actuar antes

El propósito último no es saber simplemente cuánto camina una persona.

Es mucho más ambicioso: detectar modificaciones en sus patrones habituales que puedan constituir señales tempranas de prefragilidad.

La Fundación General CSIC describe NewHomes como una iniciativa dirigida al desarrollo de entornos inteligentes que favorezcan el envejecimiento activo y permitan detectar precozmente situaciones de prefragilidad. 

La geriatra Cristina Reig Gourlot, coordinadora del proyecto, lleva años trabajando precisamente sobre esta relación entre envejecimiento, autonomía y tecnología.

La propia Fundación General CSIC explica que NewHomes busca crear espacios seguros mediante la sensorización de viviendas de personas mayores autónomas, tratando de predecir signos tempranos de prefragilidad para poder intervenir antes y retrasar la pérdida de autonomía. 

Es un matiz fundamental.

La tecnología no pretende sustituir la atención médica, familiar o asistencial. Pretende aportar información que permita anticiparse.

Inteligencia artificial que aprende de nuestros movimientos

Otra de las figuras fundamentales del proyecto es Luis Magdalena, catedrático de Ciencia de la Computación e Inteligencia Artificial de la Universidad Politécnica de Madrid y uno de los expertos implicados en el desarrollo algorítmico.

Su trabajo permite transformar las vibraciones captadas por los sensores en información interpretable.

No se trata simplemente de detectar que alguien ha pisado determinado punto del suelo. Los algoritmos buscan reconocer patrones y, especialmente, identificar cuándo la manera habitual de moverse empieza a cambiar. 

La combinación es especialmente interesante: un elemento cotidiano —caminar por nuestra propia casa— convertido en una posible fuente de información preventiva sobre nuestra salud.

Una investigación española con colaboración pública y privada

NewHomes reúne investigación científica y participación empresarial.

En el proyecto han intervenido organizaciones vinculadas a la Fundación General CSIC, Universidad Politécnica de Madrid, CAR (CSIC-UPM), Biocon y THE COMM Senior Living, entre otros participantes. La iniciativa celebró recientemente su jornada de cierre, en la que se presentaron los resultados obtenidos durante estos años y las posibilidades futuras de transferencia y aplicación de los desarrollos. 

El proyecto ha contado además con un entorno especialmente apropiado para probar esta filosofía: l'Alfàs del Pi (Alicante), donde THE COMM desarrolla un modelo residencial orientado a una vida independiente, activa y segura de las personas mayores. 

Vivir más años, pero también decidir cómo vivirlos

España se enfrenta a uno de los grandes desafíos de las próximas décadas: una población cada vez más longeva.

Pero aumentar los años de vida plantea otra cuestión quizá todavía más importante: cuántos de esos años podremos vivir conservando nuestra independencia.

Y ahí tecnologías como la investigada por NewHomes plantean un cambio de enfoque.

No esperar necesariamente a que aparezca un problema evidente.

Observar pequeñas señales.

Interpretarlas.

Y, cuando resulte necesario, actuar antes.

Todo ello intentando preservar algo especialmente valioso cuando hablamos del hogar: la intimidad de quien vive dentro.

La casa del futuro quizá no sea aquella llena de pantallas, robots y dispositivos visibles.

Puede que sea justamente lo contrario.

Una casa aparentemente igual a la de siempre, pero capaz de detectar discretamente que nuestra forma de movernos está cambiando y ayudar a que alguien pueda intervenir a tiempo.

Porque la finalidad de la tecnología no debería ser sustituir a las personas.

Debería ayudarnos a cuidarlas.