La IA impulsa la productividad laboral en el G7 hasta 1,3 puntos
La inteligencia artificial (IA) tiene el potencial de impulsar la productividad laboral en las economías del G7 entre 0,8 y 1,3 puntos porcentuales anuales si su adopción se acelera. En contraste, un despliegue más lento podría aumentar esta productividad solo entre 0,2 y 0,4 puntos, según un informe de BBVA Research. Por ahora, esta tecnología no está eliminando empleos en términos generales, sino que está facilitando una reorganización y mejora de las tareas dentro de las empresas.
Como en otras revoluciones tecnológicas previas, la IA impacta el mercado laboral de tres maneras: creando nuevos puestos, complementando tareas y sustituyéndolas. Estudios recientes indican que la inversión en inteligencia artificial no está reduciendo el empleo total; de hecho, algunas compañías amplían su plantilla gracias a una mayor capacidad para escalar procesos.
El informe resalta que la interacción entre humanos y tecnología es más pronunciada en trabajos expuestos a la IA, especialmente en roles que requieren experiencia, responsabilidad o que involucran tareas poco automatizables. BBVA Research calcula que cerca del 50% de los empleos con alta exposición a la IA podrían ver mejoras en productividad gracias a esta colaboración, sobre todo en puestos cualificados y de mando. Además, los jóvenes con habilidades tecnológicas y formación adecuada están mejor posicionados para aprovechar estas nuevas oportunidades.
Sin embargo, algunos estudios en Estados Unidos muestran que la incorporación de jóvenes en trabajos muy expuestos a la IA se está desacelerando en comparación con otros sectores y grupos etarios. Según BBVA, esta complementariedad se refleja claramente en mercados como el estadounidense, donde la IA está transformando y mejorando tareas sin provocar una eliminación masiva de empleos.
Salarios en alza
El análisis también destaca que una alta exposición a la IA junto con la complementariedad de tareas debería traducirse en incrementos de productividad y, por lo tanto, salarios más altos. En España, por ejemplo, los trabajadores en empleos digitales ganan de media 19 euros por hora, frente a 13,2 euros en el promedio general.
Los expertos de BBVA afirman que los empleados en empresas que adoptan la inteligencia artificial suelen beneficiarse con sueldos más elevados derivados de esos incrementos de productividad. Además, las ganancias reales no son inmediatas, ya que requieren inversión en formación, datos y capital humano, lo que sigue un patrón en forma de curva J.
En las etapas iniciales, las empresas experimentan con la IA, adaptan sus procesos y capacitan a su plantilla, lo que puede provocar que los beneficios sean subestimados al principio y luego, sobrestimados al consolidarse.
Finalmente, la rapidez con la que se adopte esta tecnología, la potencia de la IA y la estructura económica de cada país serán determinantes para el impacto real en productividad y empleo.