Arabia Saudí inicia la reparación del oleoducto Este-Oeste para sortear Ormuz
El Ministerio de Energía de Arabia Saudí ha comunicado este domingo que los daños derivados de los ataques iraníes contra el oleoducto Este-Oeste, que atraviesa la península arábiga hasta Bahrein y Qatar sin pasar por el estrecho de Ormuz controlado por Teherán, ya han sido reparados. El conducto está listo para reanudar sus operaciones de bombeo.
Según el comunicado oficial, se logró restaurar la capacidad total de bombeo del oleoducto Este-Oeste, que alcanza cerca de siete millones de barriles diarios, gracias al éxito de las labores técnicas y operativas desarrolladas.
Hace tan solo tres días, el propio Ministerio informó sobre la interrupción del funcionamiento del oleoducto tras los ataques realizados por Irán en infraestructuras energéticas saudíes. Durante este periodo de suspensión, los expertos saudíes trabajaron intensamente en la reparación, que finalmente resultó satisfactoria.
Estado actual de la producción en los yacimientos
En la misma declaración emitida este domingo, las autoridades saudíes informaron que la extracción de petróleo en el yacimiento de Manifa se está aproximando a la normalidad, con una pronta recuperación hacia su nivel habitual de 300.000 barriles diarios. En cambio, el yacimiento de Khurais, que también produce alrededor de 300.000 barriles al día, continúa bajo procesos de reparación.
Estas labores se desarrollan en paralelo a la reinstauración del transporte mediante el oleoducto, clave para el flujo energético regional y global.
Eficiencia en la gestión de la crisis energética
El comunicado destaca que "esta rápida recuperación refleja la alta capacidad de respuesta operativa y la eficiencia en la gestión de crisis" demostrada por Saudi Aramco, la empresa estatal petrolera, así como por "el ecosistema energético del Reino en su conjunto". Según el texto, estas acciones fortalecen la confianza en la estabilidad y continuidad del suministro energético tanto para los mercados internos como internacionales, aportando también un soporte relevante para la economía global.
Este avance marca un paso clave en la recuperación tras las incidencias provocadas por los ataques iraníes, que inicialmente causaron interrupciones significativas en la infraestructura energética saudí.