Moscú cierra sus cuatro aeropuertos tras uno de los mayores ataques de drones

  1. Ataque aéreo masivo en Moscú
  2. Impacto en infraestructuras energéticas
  3. Medidas de seguridad en la región de Moscú y Crimea

Ataque aéreo masivo en Moscú

Este lunes, las autoridades rusas decidieron cerrar temporalmente los cuatro principales aeropuertos de Moscú tras un intenso ataque con drones que se dirigieron a la capital. Fue uno de los más grandes impactos aéreos en meses recientes. Serguéi Sobianin, alcalde de Moscú, informó en Telegram que las defensas antiaéreas lograron derribar 59 drones que intentaron sobrevolar la ciudad.

Aunque Sobianin no mencionó explícitamente a Ucrania, en los últimos meses Kiev ha intensificado sus ataques usando drones como respuesta a los constantes bombardeos rusos sobre territorio ucraniano. El cierre preventivo afectó a los aeropuertos Sheremétievo, Domodédovo, Vnúkovo y Zhukovski, aunque la actividad aérea volvió poco después a la normalidad.

Impacto en infraestructuras energéticas

En paralelo, varios canales de Telegram cercanos a Ucrania reportaron que se llevaron a cabo ataques contra instalaciones energéticas en zonas ocupadas por Rusia. Entre los objetivos, destaca la central térmica de Tavriyska, situada en Crimea, donde se observaron explosiones durante la noche. También se registraron detonaciones en las regiones de Donetsk y Zaporiyia, además de un incendio importante en Berdiansk.

Por ahora, no se ha confirmado de forma oficial el alcance real de los daños, ni si los drones lograron acertar plenamente en sus objetivos. Los reportes apuntan a que estas acciones pueden formar parte de una ofensiva para debilitar la infraestructura energética en las áreas bajo control ruso.

Medidas de seguridad en la región de Moscú y Crimea

En la región de Moscú, las defensas antiaéreas también se desplegaron para proteger la refinería petrolera ubicada en el distrito de Kapotnya. Esa refinería ya sufrió un ataque por parte de Ucrania el pasado 18 de junio, señalado por las autoridades rusas como uno de los golpes más fuertes recibidos por la capital desde el inicio de la invasión a gran escala.

Por su parte, en Crimea, diversas gasolineras recibieron la orden de suspender temporalmente la venta de combustible a la población. Esta medida se tomó para prevenir cualquier riesgo ante posibles nuevos ataques contra las instalaciones energéticas de la península.