Trump promete 5.000 dólares a cada adulto si los republicanos ganan las midterms
- Las promesas y alegrías del discurso republicano
- La estrategia política de renombramientos y bromas de Trump
- Las dificultades de Trump en una convención atípica
- Ausencias y explicaciones en la cumbre de Dallas
- Trumpapalooza, la fiesta del partido republicano
Las promesas y alegrías del discurso republicano
Donald Trump, presidente de Estados Unidos, inició este miércoles (madrugada del jueves en España) en Dallas, Texas, la convención republicana de mitad de mandato con un mensaje que sorprendió a todos: propone un pago directo de 5.000 dólares a cada adulto americano si el partido retiene el control en las elecciones legislativas del 3 de noviembre.
El mandatario aclaró que el dinero debería usarse exclusivamente dentro del país, aunque no especificó cómo se realizaría este pago. Considerando que hay alrededor de 270 millones de adultos en el país, esta iniciativa tendría un coste estimado de 1,35 billones de dólares.
Durante casi dos horas y entre bromas, ataques a la "izquierda comunista" y críticas a los medios considerados "fake news", Trump subrayó la importancia histórica de estos comicios. Solo tres veces en la historia moderna un partido ha ganado las elecciones de medio término estando en el poder: Franklin D. Roosevelt, Bill Clinton y George W. Bush.
El exmagnate reafirmó su controvertida victoria electoral de 2020 frente a Joe Biden, a quien volvió a llamar “somnoliento”. Advirtió que si su partido pierde, “nuestro país se irá al infierno” y afirmó que “si no hubiéramos ganado las últimas elecciones, nuestro país ni siquiera existiría”. Para cerrar, alentó a los seguidores a votar para “derrotar a los comunistas y defender nuestra libertad” y finalizó su intervención bailando al son de Y. M. C. A. de los Village People.
Trump baila al final de su disctuso en la convención del partido republicano en Dallas, Texas Alex Brandon Alex Brandon / AP Photo
La estrategia política de renombramientos y bromas de Trump
Más allá del anuncio del conocido “dividendo Trump”, el presidente aprovechó para recordar los pilares de su agenda política: el éxito económico, la fortaleza energética, la defensa fronteriza, la eliminación del crimen y la oposición a las políticas LGTBIQ+ y trans.
Sobre la controversial guerra con Irán, Trump justificó los bombardeos como necesarios para impedir que Teherán desarrollara un arma nuclear y aseguró tener control sobre las acciones del régimen de los ayatolás. En su habitual estilo burlón, propuso renombrar lugares geográficos por nombres relacionados con Estados Unidos y consigo mismo, como el estrecho de Ormuz que llamó "estrecho de Trump", el golfo de América, el lago América en lugar del lago Ontario, o incluso "Nuevo América" en lugar de Nuevo México.
El público respondió con risas a estas ocurrencias, aunque el acto no alcanzó el lleno esperado. El propio Trump bromeó con el aforo de la cancha de los Dallas Mavericks y se quejó de que los medios “fake news” podrían contar que no hubo completa asistencia, dado que las gradas superiores estaban casi vacías.
El presidente también celebró el que calificó como “el mayor acuerdo petrolero de la historia” con Venezuela, mientras Caracas señaló que este tiene una vigencia de 25 años. Entre bromas, Trump calificó el traspaso del jugador Luka Doncic a los Lakers como el peor de la historia, afirmando que intentaría revertirlo para traerlo de vuelta a Dallas.
El tono del discurso se volvió más solemne para recordar el primer aniversario del asesinato de Charlie Kirk, cuya memoria cerrará la convención tras un discurso final de Trump, que prometió mucho menos intenso que el inicial.
Las dificultades de Trump en una convención atípica
Esta convención republicana carece de la habitual finalidad de las convenciones presidenciales, ya que no es año electoral y no se nomina candidato. Su objetivo principal es reafirmar a Trump como líder del partido en un momento complicado, aunque el presidente ya augura que eventos similares serán frecuentes en adelante.
Se celebra en un momento de bajísima popularidad para Trump, justo a menos de dos meses de las elecciones legislativas de medio término. Según una encuesta del Financial Times/Focaldata, su índice de aprobación ha caído hasta el 33%, con una desaprobación superior al 57%. Incluso entre los mismos republicanos, el apoyo ha disminuido hasta un mínimo histórico del 72%.
Estos datos complican la tarea de movilización del partido, que en las próximas elecciones renovará todos los escaños de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado. Actualmente, los republicanos sostienen la mayoría por un margen muy estrecho, pero las encuestas indican que podrían perder esa ventaja. Históricamente, el partido en el poder tiende a ceder escaños en estas contiendas, sobre todo cuando la aprobación está por debajo del 50%.
Por esta razón, numerosos candidatos republicanos han optado por no vincularse públicamente con la imagen de Trump para no perjudicar sus campañas locales. Prefieren centrarse en sus distritos y evitar la asociación con un líder con popularidad tan baja.
Trump y los republicanos buscan el 'casi imposible' de ganar las 'midterms' desde el poder
Ausencias y explicaciones en la cumbre de Dallas
Antes de embarcar hacia Dallas, Trump explicó la ausencia de varios candidatos republicanos en la convención señalando que “no hay suficiente espacio para todos”, aunque aseguró que estaban presentes los políticos clave.
En Washington, antes de partir, afirmó que “todos los políticos que queríamos que estuvieran, ya están” y justificó las ausencias con la incapacidad de acomodar a “500 políticos”.
Matizó que “tenemos espacio para quienes están en una contienda reñida, tanto si van un poco rezagados, empatados o ligeramente adelantados”, pero no para “gente que lleva 35 puntos de ventaja y no necesita venir”. El viaje de Trump se retrasó 20 minutos porque el equipo tuvo que revisar el tobogán de emergencia del avión presidencial que le regaló Catar.
Trumpapalooza, la fiesta del partido republicano
La reunión en Dallas ha sido apodada informalmente como "Trumpapalooza", un evento pensado como un gran festival dedicado a consolidar la figura de Donald Trump. Se congregaron en el American Airlines Center, recinto con capacidad para cerca de 20.000 personas, destacados miembros del partido, altos cargos y simpatizantes.
Además de ser un acto de unidad para las bases conservadoras de cara a las legislativas, esta convención sirvió también para atraer a grandes donantes en un estado clave, como es Texas.
Los discursos se centraron en destacar los logros de la Administración Trump, la seguridad fronteriza, los recortes fiscales, algunos proyectos de salud y en confrontar directamente a la oposición demócrata.

