Marruecos niega ser "chivo expiatorio" en la disputa política española sin pruebas

Archivo - Frontera de El Tarajal, a 17 de febrero de 2026, en Ceuta (España).

El Gobierno marroquí manifestó este jueves su rechazo a ser utilizado como un "chivo expiatorio" en el debate político español. Criticó que se le siga señalando en relación con la entrada masiva de migrantes a Ceuta sin que existan pruebas que prueben su responsabilidad, y alertó sobre la falta de devolución de quienes entraron de forma irregular, a pesar de mostrar disposición para readmitirlos.

Un día después de que el Ejecutivo español difundiera los informes del CNI, Policía y Guardia Civil sobre los hechos de finales de julio en Ceuta, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Marruecos emitió un comunicado en el que lanza críticas directas, aunque sin nombrar al Partido Popular, contra lo que considera una "ceguera estratégica" que podría generar "tensiones recurrentes".

Rabat expresó su malestar por el uso político del país en la política interna española y señaló que resulta "especialmente lamentable que partidos históricos, con experiencia en la gestión pública, hayan caído en terreno pantanoso donde la retórica populista supera al sentido común". También censuró que instituciones legislativas y judiciales respetables hayan tomado iniciativas consideradas perjudiciales, en clara referencia a la aprobación en el Congreso de la ley para otorgar la nacionalidad a los saharauis, pendiente aún del Senado.

  1. Posición de Marruecos sobre Ceuta
  2. Crisis política en España
  3. Relaciones diplomáticas y migración

Posición de Marruecos sobre Ceuta

Marruecos calificó de "lamentables" los sucesos ocurridos en Ceuta y señaló la necesidad de realizar un análisis profundo para entender las circunstancias, identificar interferencias, denunciar manipulaciones y asegurar que episodios similares no se repitan.

El comunicado subrayó que el reino alauí ha optado soberanamente por mantener una relación de "buena vecindad" con España, reflejada en avances concretos en ámbitos económicos, de seguridad y migratorios, que deben preservarse sin entrar en polémicas.

Crisis política en España

El Ministerio marroquí rechazó que se emplee a Marruecos como un instrumento electoral y dejó claro que tampoco aceptará ser culpado por motivos políticos internos en España. Resaltó que la vecindad entre ambos países es una realidad que no puede alterarse.

La nota hace un llamado a los responsables políticos para que actúen con valentía y visión amplia, ya que, de no ser así, la "ceguera estratégica" transformará esta relación en un foco constante de desconfianza y conflicto.

Relaciones diplomáticas y migración

Respecto a la entrada masiva de migrantes a Ceuta, el Gobierno marroquí cuestionó por qué persiste la acusación contra sus autoridades cuando los informes de seguridad española no establecen su implicación directa, aunque mencionan "pasividad" y "negligencia" en la gestión del 30 de julio.

Además, se preguntó por qué no se ha procedido a la devolución de migrantes en situación irregular que permanecen en Ceuta, a pesar de los compromisos oficiales para su readmisión. También expresó preocupación por los menores no acompañados, que están alejados de sus familiares pese a que Marruecos ha solicitado varias veces su retorno.