España y once países apoyan sanciones al comercio de productos de asentamientos israelíes

Un colono judío está sentado junto a unas casas prefabricadas en el asentamiento de Ganim, en Cisjordania, el 13 de agosto de 2026.
Un colono judío está sentado junto a unas casas prefabricadas en el asentamiento de Ganim, en Cisjordania, el 13 de agosto de 2026.

España, junto con Francia, Reino Unido, Canadá, Dinamarca, Finlandia, Irlanda, Islandia, Noruega, Polonia, Portugal y Suecia, ha reafirmado este martes su apoyo a la imposición de sanciones sobre el comercio relacionado con los asentamientos israelíes en Cisjordania. Estos países han manifestado su intención de tomar medidas en esta línea, siguiendo el ejemplo de gobiernos como el de Pedro Sánchez, que llevan un año aplicando estas restricciones.

En un comunicado conjunto, y en un momento en el que Reino Unido, Francia y Canadá han decidido vetar las importaciones provenientes de los asentamientos israelíes, esta coalición ha alertado sobre el aumento de la violencia en Cisjordania derivada de la acción de colonos y del crecimiento de los asentamientos, que, según señalan, amenaza la viabilidad de una solución basada en dos Estados.

Los firmantes han señalado que "la situación se está deteriorando rápidamente", recordando que tanto la violencia cometida por colonos como la expansión de asentamientos han alcanzado niveles “sin precedentes”, incluyendo la polémica decisión de lanzar licitaciones para el proyecto de asentamiento E1. Por ello, han ratificado su "intención de establecer restricciones nacionales al comercio de bienes procedentes de asentamientos ilegales conforme al Derecho Internacional" y promueven la adopción de estas medidas en la Unión Europea.

Países como Irlanda, España, Países Bajos, Noruega y Bélgica ya han aplicado este tipo de sanciones, y ahora Canadá, Reino Unido y Francia también se sumarían a este impulso para aumentar la presión sobre Israel. En este sentido, han subrayado la convicción de que la solución de dos Estados debe preservarse y han mostrado su determinación de promover una paz justa y duradera, basada en los principios acordados en la Declaración de Nueva York del año pasado.

Asimismo, los países firmantes rechazan cualquier acción que implique "la anexión de tierras palestinas o el desplazamiento forzoso de la población palestina". Han pedido al gobierno israelí que "detenga de inmediato la expansión de los asentamientos y la ampliación de competencias civiles administrativas". También han exigido responsabilidades para los colonos implicados en actos violentos y solicitado la apertura de investigaciones sobre denuncias contra las fuerzas de seguridad israelíes.

El comunicado finaliza reconociendo los "legítimos intereses de seguridad de Israel" y condenando con firmeza los atentados perpetrados por Hamás el 7 de octubre de 2023 dentro del territorio israelí. También se enfatiza la importancia de combatir el antisemitismo, aclarando que la iniciativa se centra en proteger la viabilidad de la solución de dos Estados.