Bruselas planea que la UE lidere la observación oceánica global para 2035 tras salida de EEUU

Archivo - Foto de archivo de un pez mesopelágico
Archivo - Foto de archivo de un pez mesopelágico

La Comisión Europea ha lanzado la iniciativa OceanEye, con un presupuesto de 92 millones de euros procedentes del programa Horizonte Europa, para situar a la Unión Europea como el principal líder mundial en inteligencia oceánica. El proyecto apunta a cubrir el 35% del sistema global de observación oceánica de cara al año 2035, aprovechando el vacío que dejará Estados Unidos al reducir su red de vigilancia marina.

Este financiamiento se distribuye en tres áreas principales: 50 millones de euros para fortalecer el sistema global de observación con sensores y boyas in situ, 12 millones para proteger la integridad y resiliencia de los flujos internacionales de datos, y 30 millones para promover la innovación tecnológica mediante el Consejo Europeo de Innovación (EIC).

La Comisión destaca que apenas se ha explorado y cartografiado el 5% de los océanos, a pesar de que cubren el 70% de la superficie terrestre. Esta falta de conocimiento hace que la observación oceánica sea una infraestructura clave para la seguridad y autonomía estratégica europea.

  1. Fondos y objetivos de OceanEye
  2. Razones para el liderazgo europeo en observación marina
  3. Colaboración internacional y oportunidades económicas
  4. Tecnología satelital y marco legal

Fondos y objetivos de OceanEye

OceanEye recibirá un total de 92 millones de euros destinados a tres pilares estratégicos. La mayor parte del presupuesto, 50 millones, se destina a reforzar la infraestructura global de observación marina in situ, como sensores y boyas. Otros 12 millones se utilizarán para garantizar la continuidad y protección de los flujos de datos a nivel internacional. Finalmente, 30 millones promoverán la innovación tecnológica a través del Consejo Europeo de Innovación.

Razones para el liderazgo europeo en observación marina

El comisario europeo de Pesca y Océanos, Costas Kadis, ha resaltado que solo se conoce una pequeña parte del océano, situación que obliga a tomar medidas urgentes para su estudio y protección. Entre los objetivos destacados está la restauración de ecosistemas marinos, el impulso de la economía azul, la resiliencia de comunidades costeras frente a desastres meteorológicos y la mejora de la seguridad marítima y defensa.

En este contexto, Kadis señaló que la retirada progresiva de Estados Unidos del sistema de vigilancia marina abre una brecha que Europa debe cubrir asumiendo un papel protagonista que evite el colapso del sistema global por falta de financiación y coordinación.

Colaboración internacional y oportunidades económicas

La iniciativa prevé atraer apoyo de países terceros, instituciones multilaterales y fundaciones filantrópicas para crear una alianza internacional que respalde el sistema global de observación oceánica. Esta estrategia busca cubrir al menos parte de la ausencia de Estados Unidos en esta área.

Por su parte, la comisaria de Innovación e Investigación, Ekaterina Zaharieva, ha afirmado que esta situación representa una oportunidad para Europa para liderar en tecnologías marinas, crear mercados y promover empresas de alto impacto económico. La inversión en sistemas de observación marina, según Zaharieva, puede generar un retorno económico social de entre 5 y 6 euros por cada euro invertido, haciendo crecer la economía azul y la resiliencia costera.

Una parte fundamental del plan es el desarrollo de un Gemelo Digital del Océano (DTO), una réplica virtual que integrará datos obtenidos de satélites y sensores submarinos. Este sistema permitirá realizar simulaciones predictivas para orientar decisiones sobre actividades económicas como la instalación de parques eólicos o planes de conservación ambiental, con el objetivo de tenerlo operativo para 2030.

La Comisión también prepara la presentación de la Ley del Océano, prevista para finales de 2026, para armonizar la recogida de datos y mejorar la cooperación entre los Estados miembros, evitando la fragmentación actual.

Además del enfoque científico, OceanEye contempla un componente estratégico para la seguridad, mejorando la vigilancia y protección de infraestructuras marítimas críticas como cables de datos y redes energéticas, frente a posibles amenazas híbridas.

Finalmente, la iniciativa busca acercar la importancia del océano a la sociedad a través de un laboratorio vinculado a la Nueva Bauhaus Europea. Este espacio utilizará el arte y la educación para fomentar una conexión emocional y responsable entre las comunidades costeras, islas y el mar.