Reino Unido investiga a Ryanair por cobro a padres para sentarse juntos y la aerolínea lo niega

Archivo - Fotografia d'arxiu d'avions de Ryanair.
Archivo - Fotografia d'arxiu d'avions de Ryanair.

La Autoridad de Competencia y Mercados (CMA) del Reino Unido ha iniciado una investigación contra Ryanair basada en los cargos que deben abonar los padres para poder sentarse junto a sus hijos durante los vuelos.

En un comunicado, la CMA explicó que está analizando si la política de reservas de asientos de la aerolínea irlandesa puede implicar un cobro indebido a los padres para que la compañía cumpla con las normativas relacionadas con la seguridad infantil y la discapacidad, establecidas en las regulaciones de aviación.

Ryanair respondió asegurando que no cobra ninguna tarifa para que los menores se sienten junto a sus acompañantes adultos. La empresa destacó que es posible reservar asientos adyacentes para hasta cuatro niños sin coste, dentro de la misma reserva.

Así, los padres que viajan con niños solo pagan por un asiento reservado para el adulto, sin que se cobre por los otros asientos asignados a los menores que les acompañan.

Según Competencia, las condiciones generales de Ryanair exigen que al menos un padre viaje junto a niños entre 2 y 11 años, a través de un "asiento familiar obligatorio". Este asiento familiar tiene un costo aproximado de ocho libras por trayecto, que garantiza que el niño esté sentado junto a su padre o madre.

Ryanair calificó la investigación como "infundada" y la describió como un "intento fallido por parte del Gobierno de Starmer para mostrar preocupación por los consumidores, sin haber logrado eliminar el Air Passenger Duty (APD)".

Asimismo, la aerolínea afirmó que su política de asientos para familias cumple con todas las normativas vigentes y permite a las familias ahorrar dinero al elegir la compañía de bajo costo líder en el Reino Unido.

La investigación se centra en evaluar si la cláusula contractual de la aerolínea puede considerarse "abusiva" bajo la legislación de protección al consumidor.

La CMA indicó que una cláusula contractual se considera abusiva si causa un perjuicio injusto a los clientes. La ley exige analizar si la redacción genera un desequilibrio excesivo en los derechos y obligaciones del contrato, favoreciendo en exceso a la empresa.

Como parte de la indagación, también se verificará si la tarifa obligatoria por el asiento familiar se desglosa claramente durante el proceso de reserva y si los consumidores visualizan el precio total que deben pagar.

Finalmente, la autoridad británica aclaró que se encuentra en las etapas iniciales de la investigación y aún no ha determinado si Ryanair ha incumplido la ley.