El Instituto Cervantes reporta que el 9% de la población de Brasil habla español
En Brasil, más de 20 millones de personas hablan o tienen conocimientos de español, lo que representa el 9 % de la población, según el estudio 'Brasil como territorio hispanohablante. Análisis demolingüístico'. Este dato podría superar el 10 % si se suman los estudiantes actuales del idioma, según el Observatorio Global del Español del Instituto Cervantes.
Este informe, realizado por Francisco Moreno Fernández y Héctor Álvarez Mella, fue presentado en la Bienal del Libro de São Paulo, en un evento titulado 'Español y portugués: lenguas abrazadas, culturas en conversación', con la participación de Luis García Montero, director del Instituto Cervantes.
Utilizando datos del censo de 2022 y diversas fuentes sobre demografía, migración y educación, el estudio analiza tanto a quienes dominan el español como a quienes cuentan con conocimientos básicos del idioma.
Los resultados del análisis indican que la presencia del español en Brasil es más significativa de lo que mostraban estimaciones previas. Se identifican cerca de 1,84 millones de personas con dominio nativo y más de 20,19 millones con competencias limitadas, en su mayoría exalumnos de educación secundaria y residentes en zonas fronterizas.
La investigación resalta la influencia de la inmigración en la configuración del español en Brasil. Dentro de quienes tienen dominio nativo, se contabilizan 1,3 millones de hispanohablantes residentes no nacionalizados y 141.000 con nacionalidad brasileña. Además, se incluyen hablantes de herencia y aquellos relacionados con áreas fronterizas.
Brasil comparte frontera con siete países donde se habla español, conformando la mayor extensión territorial con contacto lingüístico del mundo. En esta región, aproximadamente tres millones de brasileños tienen algún nivel de conocimiento o uso del español.
El informe señala que el español está presente en la vida cotidiana a través de la educación, el trabajo, los servicios y el comercio en la zona de frontera. Precisa que esta realidad tiene distintos grados de presencia, con mayor concentración en los estados del sur, las áreas fronterizas y ciudades principales.
La enseñanza del español es otro factor clave para entender su difusión en Brasil. Tras más de diez años de incorporación a la educación secundaria, se calcula que 16,6 millones de personas que estudiaron la lengua mantienen algún tipo de competencia en ella.
El documento recomienda fortalecer la oferta de español en el Ensino Médio, desarrollar un programa nacional para la capacitación docente y expandir el Programa de Escuelas Interculturales de Frontera. Añade la importancia de mejorar la recopilación de datos educativos e incluir preguntas sobre idiomas en las encuestas nacionales para medir con precisión los usos sociales del español.
Finalmente, el estudio sostiene que el español en Brasil no debe considerarse sólo como un idioma extranjero o ligado a la inmigración. Su presencia en ámbitos educativos, sociales y fronterizos constituye un componente relevante de la realidad lingüística nacional que merece atención en las políticas educativas, sociales y culturales.