¿Son imprescindibles las grasas para mantener una dieta saludable?

El cuerpo humano necesita alimentarse para funcionar correctamente, y estos alimentos están formados por nutrientes esenciales. Estos nutrientes se clasifican en micronutrientes, que incluyen vitaminas y minerales, y macronutrientes, como las proteínas, los carbohidratos y las grasas, todos indispensables para mantener una dieta saludable.

Las grasas son la principal fuente de energía y el nutriente que aporta más calorías. Pero no solo proporcionan energía, también cumplen funciones vitales en el organismo gracias a sus componentes, los ácidos grasos, que participan en procesos fundamentales para el cuerpo.

  1. Tipos de grasas y su composición
  2. Relación entre grasas y colesterol
  3. Cómo reducir el colesterol eficazmente

Tipos de grasas y su composición

Las grasas están formadas por una molécula de glicerol unida a tres ácidos grasos, que a su vez están compuestos por átomos de carbono, hidrógeno y oxígeno. Existen dos grandes grupos de ácidos grasos: saturados e insaturados.

Generalmente, el cuerpo puede producir muchos de estos ácidos grasos, pero carece de ciertas enzimas necesarias para sintetizar algunos, denominados ácidos grasos esenciales (AGE), que es necesario obtener a través de la alimentación. Todas las grasas, incluso las saturadas, son una fuente concentrada de energía y juegan un papel clave en el transporte de vitaminas liposolubles (A, D, E y K). Además, almacenadas en la grasa corporal, ayudan a proteger órganos vitales.

Sin embargo, un exceso de grasas saturadas puede conducir a un aumento de peso y elevar los niveles de colesterol.

Relación entre grasas y colesterol

El consumo de grasas saturadas está relacionado con un aumento del colesterol en la sangre, especialmente el colesterol LDL, conocido como el “colesterol malo”.

Reemplazar las grasas saturadas por ácidos grasos monoinsaturados o poliinsaturados, sobre todo omega-6, puede reducir los niveles de colesterol LDL y, por tanto, el riesgo de sufrir enfermedades relacionadas.

Por otro lado, los ácidos grasos insaturados, como el ácido linoleico y los monoinsaturados, tienen un efecto positivo al elevar el colesterol HDL o “colesterol bueno”, que ayuda a eliminar los triglicéridos de la sangre.

Cómo reducir el colesterol eficazmente

  • Disminuir el consumo de azúcar. Los alimentos ricos en azúcares simples suelen ir acompañados de grasas perjudiciales como las saturadas o trans.
  • No obsesionarse únicamente con el colesterol LDL. El colesterol está presente en varias formas dentro del cuerpo. El LDL es perjudicial y se asocia con enfermedades cardiovasculares, pero el HDL ayuda a prevenir estas afecciones. La mayor parte del colesterol es producido por el hígado y el resto procede de la dieta. Reducir la absorción intestinal de colesterol y limitar grasas saturadas y trans es fundamental.
  • Seguir el control médico. Muchas personas abandonan el tratamiento por los efectos secundarios de las estatinas, pero existen opciones más potentes y con menos efectos adversos.
  • Adoptar la dieta mediterránea. Esta dieta equilibrada es clave para mejorar la calidad de vida y reducir riesgos de enfermedades cardiovasculares, cáncer o deterioro cognitivo.
  • No eliminar completamente la grasa de la dieta. Consumir grasas saludables con moderación es beneficioso. Se deben limitar especialmente las saturadas, ya que aumentan el riesgo de enfermedades.
  • Controlar los niveles de colesterol regularmente. La hipercolesterolemia es asintomática, por lo que es importante hacerse análisis frecuentes, sobre todo si se lleva medicación.
  • No culpar erróneamente a todos los alimentos. El colesterol dietético tiene un impacto limitado en los niveles sanguíneos y factores como la genética y los hábitos juegan un papel destacado.
  • Realizar ejercicio físico. La actividad física mejora los niveles de colesterol HDL y favorece la salud cardiovascular.
  • Evitar las ‘dietas milagro’. Lo mejor es seguir una alimentación basada en la dieta mediterránea, ya que las dietas rápidas pueden ser ineficaces o perjudiciales.
  • No combinar estatinas con zumo de pomelo. Este zumo afecta la absorción del medicamento mediante la interacción con el citocromo P-450, comprometiendo su eficacia.